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sábado, noviembre 11, 2006

El mejor Festival de Flamenco de la Comunitat, en L'Auditori de Torrent

Información Recopilada de CronicaLocal:
http://www.cronicalocal.info/noticia.asp?ref=33872

Cerrado queda el décimo Festival Flamenco de l’Auditori de Torrent con un balance absolutamente positivo. Las tres noches de flamenco de esta edición, han experimentado un importante aumento de público, situando las cifras de ocupación en torno al 90 %. La programación estable de gran calidad a lo largo de estos años ha logrado consolidar el Festival como el más importante y prestigioso de la Comunitat.


La música andalusí y el flamenco parecieron una sola cosa gracias al cantaor “El Lebrijano” y al violinista Faiçal

El viernes 27 de octubre, l’Auditori apostaba por una noche de mestizaje, de ampliación de culturas. “Puertas abiertas”, a parte de proporcionar un espectáculo excepcional, simboliza un punto de encuentro entre Marruecos y España. .

El segundo día del Festival, como siempre ocurre en el Festival Flamenco de l’Auditori, tuvieron cabida las nuevas voces del flamenco. Los encargados de perpetuar este arte fueron Potito y Marina Heredia. Ambos cantaores tienen varios trabajos discográficos en el mercado y han demostrado que sus nombres seguirán sonando en el futuro.

El último día de festival será el 29 de octubre, momento para exhibir la fusión entre el baile y cante, tal y como ha ocurrido históricamente en la técnica flamenca. Belén Maya heredera de un baile muy auténtico y el cante de Mayte Martín, llevaron a Torrent el flamenco más intelectual y especial a través de su montaje “Flamenco de Cámara”.

La importancia del Festival Flamenco de l’Auditori ha hecho que la Agencia Andaluza para el Desarrollo del Flamenco crea en el proyecto y haya decidido colaborar con cruciales aportaciones. En la presentación del Festival en la sede de SGAE el pasado 25 de octubre, la directora de la citada Agencia, Bibiana Aído Almagro, afirmó que las actividades paralelas al escenario del Auditori “son cruciales porque nos ayudan a entender las enormes dimensiones que posee el flamenco. Por esta razón hemos querido que Torrent tenga la oportunidad de acudir a un curso de baile con una las mejores conocedoras actuales del baile flamenco, María Serrano. Así mismo, la conferencia “ El baile. Aspectos fundamentales. La formación del espectáculo”, impartida por Rocío Plaza, explicará con todo detalle como ha evolucionado el baile español y flamenco en los últimos siglos hasta llegar al formato que conocemos en la actualidad. Otro arte desarrollado estos días en l’Auditori es la exposición de fotografía de Jorge Arroyo, “Paraíso Flamenco”.

Otra buena costumbre que l’Auditori practica cada edición, es el cuidado por la estética e imagen externa del mismo. Los carteles de esta iniciativa musical se encargan a conocidos pintores valencianos con la intención de trasladar esas obras al patrimonio pictórico de l’Auditori. La inspiración del Festival de 2006 ha sido la de José MOrea.

Todas estas características, han hecho que el Festival de l’Auditori, se consolide año tras año, y que permanezca introducido en el circuito prestigioso de festivales de este género musical que se producen en el entorno nacional y también internacional. El director de l’Auditori, Pep Ruvira afirma que “el Festival tiene una línea muy definida, es muy estable y hacemos un esfuerzo enorme por mantener altísimo el listón de calidad con el que comenzamos y hemos mantenido durante diez años”.

Dentro de nuestra Comunidad, es el único que se mantiene en pie de forma estable y con una aceptación de público que ha ido creciendo hasta los llenos absolutos.

La filosofía del Festival según añadió el Concejal de Cultura y Educación de l’Ajuntament de Torrent y Presidente de l’Auditori, Jose Antonio Veiga, se basa “en una actitud constante en la programación del Festival, ha sido la elección de artistas de máximo calibre y con la popularidad y capacidad suficiente como para interesar al público valenciano. Las selecciones de cada edición también han buscado el eclecticismo. Han pasado por Torrent grandes ortodoxos como Chano Lobato o Juan Valderrama, así como los mejores renovadores y enriquecedores del flamenco. Es imprescindible nombrar a Tomatito, Diego el Cigala, Remedios Amaya o Chano Domínguez.

Así mismo, siempre se ha buscado exhibir las tres modalidades que conforman el arte flamenco: cante, guitarra y baile”

El Festival de Flamenco de l’Auditori de Torrent comenzó hace ahora diez años para cumplir esencialmente dos objetivos. El primero intentaba ofrecer respuesta a una realidad sociológica que impera en esta población. La existencia de un sector más que importante de población llegada desde dispares puntos de Andalucía hizo pensar a los programadores que esta era una propuesta de éxito. Además, en el momento de creación de este Festival, Valencia junto el resto del país había sucumbido a un creciente gusto por el arte flamenco. Determinados éxitos discográficos flamencos, inauditos hasta el momento, contribuyeron a que muchos neófitos descubrieran que existe un flamenco alejado de los perjudiciales tópicos.

I Bienal de Flamenco de los Países Bajos

Por Estela Zatania
Baile: Belén Maya. Cante: Rosario la Tremendita, El Pecas. Guitarra: José Luis Rodríguez. Palmas: Ana Calí, Vanesa Coloma. Violín: Vladimir Dmitienco.

Belén Maya “Dibujos”

Jueves, 9 de noviembre, 2006. 20:30h. Muziekgebouw aan het IJ, Amsterdam.

“Primera Bienal de Flamenco de los Países Bajos”. Incluso por escrito, las palabras retumban con todo el peso del hito histórico que es. Festivales de flamenco en el extranjero, los ha habido desde la primera edición del discreto New York Festival de Cante en 1969, hasta los actuales festivales de Nimes, Toulouse o Mont-de-Marsans en Francia o los eventos con periodicidad firme en Inglaterra, Estados Unidos, Alemania, Italia o Japón. Pero que un relativamente pequeño país norteño, con una afición que remonta, como mucho, a dos décadas (sabemos que el catalán José de Udaeta dio seminarios de baile y castañuelas en Ámsterdam en los años ochenta), se arriesgue a proclamar algo tan ambicioso como una “bienal” de flamenco, y aspire, como explica Ernestina van de Noort de la organización, a ser tan grande como la de Sevilla, no deja lugar a dudas en cuanto a la globalización dinámica del flamenco hoy en día. Si los grandes cantantes de ópera no son siempre italianos, ni los mejores bailarines clásicos son siempre rusos, debemos hacernos cargo de que en un futuro próximo saldrán auténticas figuras del arte jondo de una diversidad de países. Esto, cuando en los bares y cuartitos de Jerez y otros lugares se sigue discutiendo si los del barrio tal saben o no “abrir la boca”.

Fomentando un interés en el flamenco que va más allá del “síndrome pandereta”.

Por ahora esta afición incipiente está centrada en el baile, y en las mezclas experimentales con otras músicas, dos áreas del flamenco con amplio margen para el crecimiento y evolución rápida. En este contexto la figura de Belén Maya, cuyo recital abrió anoche el ciclo de actuaciones del festival, no pudo faltar. La hija de Mario Maya y Carmen Mora, empapada del ambiente flamenco y del baile desde su nacimiento en medio de una gira por los Estados Unidos, descubrió a temprana edad su predilección por el vanguardismo basado en la tradición. Ha desarrollado un estilo inconfundible con posturas geométricas, sorprendentes detalles con la bata de cola y otros accesorios y obras que empujan los límites de lo establecido, a la vez que rinde homenaje ante el altar del flamenco más clásico. Es un equilibrio delicado buscado por muchos hoy en día, con menor o mayor éxito. Belén Maya hace para el baile flamenco femenino, lo que Israel Galván para el masculino. Como una vidente que ve más allá de las miras cotidianas, hace visible un universo de posibilidades que siempre estaban allí. La imagen suya que aparece en el cartel anunciador del festival es altamente simbólica: como una mariposa en plena mudanza, agachada y con sus brazos (¿o son alas?) en cruz, deja atrás un aparatoso vestido de volantes para renacer como bailarina contemporánea.


Belén Maya (foto: Rafael Manjavacas)

Al amplio centro del Muziekgebouw en las orillas del IJ, acude un público treintón y culturalmente sofisticado, dentro de la línea del pantalón tejano de marca, para el espectáculo “Dibujos” recientemente presentado en Sevilla en “la otra” Bienal. Holanda siempre ha sido un país receptor de diversas influencias, y el flamenco aquí es contemplado como un elemento más del “world music”, sin el bagaje superficial adquirido por turistas de otros países en viajes de agosto a Torremolinos o Benidorm. O al menos a eso aspira la organización de este festival, a fomentar un interés en el flamenco que vaya más allá del “síndrome pandereta”.

Como una vidente que ve más allá de las miras cotidianas, hace visible un universo de posibilidades que siempre estaban allí.

La envergadura del evento ha requerido la presencia de Bibiana Aido, directora de la Agencia para el Desarrollo del Flamenco, entidad que ayudó a financiar el festival, y Olga de la Pascua del Centro Andaluz de Flamenco. Con un aforo casi completo en el auditorio con capacidad para 750, Belén Maya aparece en bata de cola negra para hacer apuntes en una pizarra, el mismo comienzo que vimos en Jerez y Sevilla. La obra ha evolucionado discreta pero favorablemente en estos meses. Ha perdido cierto exceso de cerebralidad a favor de una desenfadada presentación que deja lucir el carisma de Belén. Las voces, diferentes a lo habitual, son de la Tremendita y el Pecas, y la guitarra la pone el subvalorado José Luis Rodríguez. Un baile fantasía con pañuelo rojo y abanico a la Chacona de Bach, una rondeña (Mario Maya hizo maravillas con el baile de rondeña), las dos chicas que hacen compás apuntando detallitos, y con cada número nos acercamos más al flamenco, con la correspondiente reacción del público, personas que posiblemente no distinguen los palos pero que sienten la atracción del compás, ese elixir flamenco que hace que se asomen los duendes.

El Pecas canta por bulería a paso tranquilo y sin guitarra, más sobrio imposible, con poquísima luz y las palmas apenas sonando. La falta de contundencia del compás, que es implícito pero no declarado, es como un orgasmo pospuesto, y duele igual de rico – ¿lo sabrá apreciar este público? La respuesta no tarda en llegar con aplausos entusiasmados y los primeros gritos de “¡ole!”.

Si otras bailaoras contemporáneas desconstruyen el baile, Belén lo hace y vuelve a construirlo delante de nuestros ojos.

Vuelve Belén, tacha en la pizarra los números ya despachados y destaca “tangos”. Echa una mirada de complicidad hacia el público y éste responde obediente con un “¡sí!” colectivo. La bailaora da rienda suelta a sus raíces granadinas encontrándose con cantes de Granada, Triana y Cádiz, provocando aplausos cada vez que recrea la ilusión de estar deslizándose por la pista sobre raíles.

Solo de cante de la Tremendita, soleá con bulería por soleá, valiente pero excesivamente adornada, amarchenada – es joven y tiene facultades y afición, démosle tiempo. Gusta muchísimo el numerito de las dos chicas palmeras, el pellizco nunca está de más en el flamenco aunque el efecto es disminuido por la casi ausencia de iluminación.

Por fin, las alegrías de Belén, en toda su gloria flamenca vistiendo una despampanante bata de cola color rojo. Si otras bailaoras contemporáneas desconstruyen el baile, Belén lo hace y vuelve a construirlo delante de nuestros ojos. La señora es espléndida en este baile que cierra el recital, y cuando por fin se acerca a la pizarra a borrar todos los apuntes y apaga la bombilla que cuelga desde arriba, hay un colectivo y muy sentido “aaaahh” de decepción al haber llegado al final de tan rica velada. Todavía hay un largo fin de fiesta en el que participa hasta el violinista, y las dos mujeres palmeras realizan sus respectivas pataítas de rompe y rasga acabando de enloquecer a un público cuya afición ha aumentado exponencialmente esta fría noche holandesa.

Festival de Jazz de Cartagena 2006 - El mejor jazz latino

Por Javier Ruiz

El festival de jazz cartagenero trae al piano de Gonzalo Rubalcaba, uno de los grandes músicos que ha dado el exilio cubano desde los años ochenta.

Cartagena está de enhorabuena. El sonido de Gonzalo Rubalcaba llega este domingo, tras miles de kilómetros recorridos por todo el mundo. Este habanero, que suele viajar atado a su inseparable piano, nació en 1963 y lleva en los escenarios desde los ochenta. Es ahora mismo uno de los grandes músicos cubanos de jazz y una de las grandes figuras contemporáneas representativas del latin jazz.

¿Que cómo ha llegado a ser conocido en todo el mundo? Su historia es como la de muchos músicos: de sudor y lágrimas. Empezó a tocar de pequeño y, aunque nada es fácil para un músico en Cuba, le dio fuerzas escuchar a su padre –el también músico Guillermo Rubalcaba– tocar el piano con la Enrique Tomin Orchestra. Ésas son sus raíces musicales, también relacionadas con Machito, Chico Hamilton y el quinteto de Paquito de Rivera con Chucho Valdés. El cultivo musical de Rubalcaba estaba bien sembrado y abonado con la maestría de todos estos genios de la canción cubana de todos los tiempos.

Pero para hacer música en el mundo tenía que salir de la isla. Y lo hizo en los años ochenta. Al acabar sus estudios, salió de gira por Europa y algunos países africanos, dentro de la Orquesta Aragón, una de las más importantes de Cuba. Y ahí todo cambió en su vida. El contrabajista Charlie Haden, que ya lo había escuchado con anterioridad en Cuba, lo llamó para que se incorporara a su grupo. Con Haden, Gonzalo Rubalcaba debutó en el Festival de Jazz de Montreux y así empezaron los éxitos. Este fin de semana, en Cartagena, lo demostrará.

* Domingo. Teatro Circo de Cartagena 20.30 h. Entrada 12 €.

Y además, está Chano

Chano Domínguez toca también en el festival de jazz de Cartagena. Lo hará mañana, en el Teatro Circo, a partir de las 21.30 h (entradas a 10 euros). Domínguez es otro de los grandes del sector jazzístico internacional. Es, por cierto, el primer artista de jazz español que firma por el histórico sello Verve, referente en el mundo del jazz en los últimos 50 años. Junto con la New Flamenco Sound, su banda hará las delicias del respetable con sus ritmos variados y mestizos entre el jazz y la música andaluza.

El artista que mejor fusiona jazz y flamenco actúa esta noche en el Festival de Cartagena

Información Recopilada de ElFaroDeMurcia:

Chano Domínguez ofrecerá los temas de su último disco, titulado ‘New Flamenco Sound’

Chano Domínguez, el artista que, posiblemente, mejor ha conseguido fusionar los sonidos del jazz y del flamenco, actuará esta noche en el escenario del Nuevo Teatro Circo, dentro de la programación de la vigésimo sexta edición del Festival de Jazz de Cartagena.

El músico, que también ha realizado a lo largo de su trayectoria artística incursiones en el mundo del rock, ha conseguido “una insólita integración entre los ritmos y el lenguaje del jazz y del flamenco. Con su piano ha interpretado tangos, tanguillos, bulerías, fandangos, soléas... pero abordados con una estructura de jazz tradicional”.

En el concierto de Chano Domínguez, que comenzará a las nueve y media de la noche y que inicialmente estaba previsto que se celebrara en una carpa instalada en el Patio de Armas del Parque de Artillería (lo que fue desechado por miedo a posibles inclemencias meteorológicas), se dará a conocer al público cartagenero los temas de su último trabajo discográfico, al que ha titulado ‘New Flamenco Sound’.

Una grabación en la que es posible detectar todas las influencias musicales que han alimentado el inagotable espíritu creativo de Chano Domínguez, tales como The Beatles, Pink Floyd, Led Zeppelin, Bill Evans o los españoles Camarón de la Isla y Paco de Lucía. Con éste último, incluso, Domínguez ha llegado a colaborar en alguna ocasión a lo largo de su ya dilatada carrera, que comenzó, en solitario, en el año 1992 y que le ha valido, entre otros muchos elogios, que un artista de la talla de Wynton Marsalis haya dicho de él que es “uno de los diez mejores músicos del mundo”.