J. M. Quintana Cámara

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sábado, noviembre 11, 2006

Entrevista con Paco de Lucía



ESTA MAÑANA estuvo de compras en Los Ángeles, durante una de las treinta y tantas paradas de su gira por Estados Unidos, ese país que tanto le emocionó de joven y tan poco le gusta ahora. Pero de compras en un mercado, el de West Hollywood precisamente. Paco de Lucía, uno de los más grandes músicos españoles vivos, es así y cuando viaja pide habitación de hotel con cocina. Paco pasea por el mercado de Los Ángeles con su chándal rojo en busca del pescaíto que se cocinará esta noche. "De vez en cuando hago un potajito para los músicos y no veas cómo lo pasamos". Un aroma a comida casera y apetecible se extiende por los pasillos de cada hotel que pisan los de Algeciras.

Esos músicos que comparten sus guisos le acompañan desde hace años: su hermano Ramón de Algeciras, Carles Benavent, Jorge Pardo, Duquende, Joaquín Grilo, José Manuel Cañizares y Rubén Damtas. Confraternizaciones gastronómicas aparte, Paco es un hombre solitario y lo reconoce abiertamente.


"Los guitarristas somos muy metiítos para dentro. El contacto con la gente aterra en ese estado febril de soledad"


-¿Y por qué son ustedes los guitarristas tan enigmáticos, introvertidos?
-Quiere decir muy metiítos para dentro y medio locos, ¿no? Pues sí, todos tenemos ese punto y es muy fácil de explicar. Para tocar bien hay que pasar muchas horas encerrado comiéndote el coco. Y eso un día y otro y otro marca y deja secuelas hasta volverte neurótico. Recuerdo una época de mi vida en la que sonaba el teléfono y me ponía a temblar o estaba todo un día nervioso si sabía que alguien venía a visitarme y sudaba mucho. Todo lo produce estar tanto tiempo solo. Pero se cura en 15 días de gira. La solución es el contacto con la gente, que es lo que realmente te aterra cuando estás en ese estado febril de soledad. Y ahora veo que a los chavales les pasa lo mismo. Son demasiadas horas oyéndote a ti mismo y llega un momento en que necesitas la mirada de los demás para saber que no estás ni tonto ni loco. Es muy complejo. Sí, todos tenemos ese toquecillo de majarón.

Fue precisamente ese carácter introvertido el que hizo de él un guitarrista. Lo que realmente le gustaba era cantar, siempre lo ha dicho, pero la vergüenza lo parapetó tras ese instrumento que en los cincuenta no era tan valorado en el flamenco como el cante o el baile. Fue su padre quien dijo que faltaban buenos guitarristas y que su hijo sería el más grande. Y grande se hizo Paco de Lucía, primero interpretando los temas de Niño Ricardo y luego creando los suyos propios gracias al sabio consejo que le dio Sabicas en Nueva York en 1963: un auténtico flamenco debe componer sus temas, no copiar. Así nacieron sus primeras falsetas y su toque se hizo rápido, rítmico como pocos, exquisito y, sobre todo, distinto: "Tocaba con rabia para combatir la inseguridad que me proporcionaba ser sólo un guitarrista".


"Los artistas somos muy egoístas. Llevo una cruz porque nunca me comporté como debe comportarse un padre"


Algo así como decir que su arte es producto de una rabieta. La rabieta más fructífera que se conoce. Hoy es reconocido en todo el mundo como uno de los mejores compositores y concertistas de guitarra. Pero además, Paco de Lucía encabeza la enorme revolución que ha vivido el flamenco en esta segunda mitad de siglo. La nueva generación de guitarristas españoles reconoce, con unanimidad sorprendente, al guitarrista de Algeciras como el maestro único. Tomatito lo llama el "padrenuestro", Vicente Amigo, el "dios". Él se sabe "padre" y esta circunstancia le proporciona una nueva sensación de miedo. El sentido de responsabilidad que le supone la salida de cada nuevo disco le atormenta. Intuye las expectativas que despierta y tiembla.

-¿Y quién es esa gente que le aguarda con tanto interés?
-Mi gente son los flamencos, los guitarristas. Sé que están esperando a ver con qué sorprende Paco y Paco ya no sabe dónde buscar, en la chistera o debajo de la manga. Cuando compongo pienso en los guitarristas, ellos son el termómetro, soy quien soy porque ellos me han puesto donde estoy. Se han criado oyendo mi música. Cada vez cuesta más sorprender a estos niños, lo saben todo ya. Me vuelve loco pero a la vez me hace sentir vivo, veo que aún tengo cosas que decir. De muy jovencito ya pensaba que el día que no tienes nada que decir, te mueres y sigues viviendo como un vegetal.

-¿De verdad le impone tanto enfrentarse a un disco?
-Es todo un reto. Siento miedo a repetirme, me pregunto si estoy haciendo algo nuevo pero me entra alegría cuando sale algo bonito. Y a continuación me deprimo otra vez. Es una angustia horrorosa. Imagino que todo el que se pone a inventar algo lo pasa fatal. Pero cuando sacas algo que te gusta, aunque sólo sean diez segundos de música, te emocionas y hasta te das un olé.

Y tras ese olé, vuelve el miedo, dice. Porque esa unanimidad en torno a su figura y ese juicio continuo al que está sometido le traen de cabeza. Él, que ha ganado tanto dinero, lo que querría es tumbarse al sol. "¿Por qué tengo que seguir si no lo necesito?, me pregunto. Pero ahí sigo, siempre encerrado en un cuarto, buscando. No podría dejarlo".


"En México hago pesca submarina, luego me cocino lo que pesco y ya está. No quiero más. Ahora pienso mucho en el tiempo. Por primera vez creo que tengo que darme prisa"


-¡Cómo lo iba a dejar Paco de Lucía!
-Cuando empecé, unos hablaban bien y otros mal de mí y eso me daba la medida pero lo que me dicen ahora ya es mosqueante (se ríe). Paco está establecido con el sello de garantía, como el de los jamones, pero uno de vez en cuando necesita la crítica negativa, siempre que sea constructiva, para seguir creciendo. Sentirme vivo es seguir encontrando sorpresas, matices nuevos. Necesito saber en cada disco que me estoy jugando la vida. Y no es cuestión de dolores de espalda. Es una lucha contra el tiempo, la edad, la falta de energía, de estímulo. A medida que consigues cosas, no te hace ilusión conseguirlas de nuevo.


50 AÑOS
Lucha contra el tiempo pero le alivia saber que ha vivido intensamente: Paco de Lucía cumplió 50 años el último 21 de diciembre. Ha publicado, 30 discos, entre los de estudio, directos y antologías (el primero de ellos en 1967). Lleva 20 años casado con Casilda Varela, madre de sus tres hijos, Casilda, de 19, Lucía, de 18, y Curro, de 14. Los tres, estudiantes, viven aún en la casa familiar de la urbanización madrileña de Mirasierra, ese lugar que Paco tanto recuerda en sus giras y que, insiste, le gustaría haber saboreado más. Viajes y profesión le han impedido ser un padre "total" y así lo cuenta con una voz dulce que se entrecorta según se va escuchando a sí mismo:

-¡He tenido una suerte con mis hijos! Son unos niños increíbles para la vida que yo he tenido... No he estado mucho tiempo en casa y tenía miedo de que alguno se desmadrara pero me siento muy orgulloso de los tres y se lo tengo que agradecer a Casilda. Ha sido una madre de verdad y se ha dejado la piel con los niños. Por mucho que diga, nunca se lo voy a agradecer lo suficiente. Los niños tienen cabeza, están muy bien plantados, son inteligentes. Una maravilla. Sí, claro que he echado de menos la vida familiar. Siempre he tenido sentimiento de culpa por no haber estado ahí como debería pero no he tenido otra opción. Y encima, los artistas somos muy egoístas. Uno se encierra en sí mismo y se olvida de todo el mundo. Llevo una cruz porque nunca me comporté como me tenía que comportar como padre.

-Y ahora, ¿son más intensas las relaciones padre-hijos?
-Claro, cada día hablo con mis hijos y la relación es muy bonita, casi como amigos. Ser padre es difícil. Uno no sabe si imponer la fuerza. Piensas que la autoridad es buena pero no sabes a qué edad hay que dejarla de lado. Desde hace un tiempo ya no les digo lo que deben hacer, ellos tienen su criterio, y trato de comunicarme más profundamente.

Toda una vida saltándose la norma. Y siempre con éxito. Como cuando, a los 29 años y después de diez de noviazgo, se casó con Casilda, una guapa señorita de Cádiz, hija del general Varela, "la única mujer de la que he estado enamorado en mi vida". El matrimonio provocó entonces algunos problemas familiares. Se casaban el guitarrista flamenco y la niña bien. La pareja estuvo por encima de las circunstancias propias de la época. Inteligentes y amantes del arte los dos, se casaron en Amsterdam el 29 de enero de 1977. "No me importaron esos asuntos. Para mí fue como un reto, me uní a Casilda con ganas de trabajar mucho para darle a ella de todo, que no le faltara de nada".

Hijas y esposa aparte, la otra gran mujer de su vida fue su madre. Luzía, nacida en Monte Gordo (Portugal), murió en 1997 mientras Paco componía el nuevo disco, circunstancia que ha impregnado la música de sentimientos, de dolor. Una seguiriya, uno de los cantes más desgarrados y profundos del flamenco, le sirve para rendirle homenaje no sólo a través de su guitarra, también con su voz. Por primera vez, y seguramente sin que sirva de precedente, el de Lucía canta. Lo más sentido, claro. La seguiriya se llama Luzía, la rondeña, Camarón.

-Me daba vergüenza. Yo no sé cantar. Pero pensé que si estás sintiéndolo de verdad, y a mí lo que más me ha gustado del mundo ha sido cantar, pues sería más directo, más de verdad. Aunque el cantaor más malo del mundo lo hubiera hecho mejor. Cuando lo oigo me da vergüenza. Por descontado que me criticarán.

-Y además, el disco entero es homenaje a la madre ausente.
-Mi madre era buena y cariñosa, una maravilla. Me da vergüenza que parezca que quiero especular con mi madre. Seré muy cuidadoso. El disco está impregnado de ese sentimiento de dolor al verla morir en una cama. Se lo dije, `mamá te voy a dedicar este disco'. Se puso contenta y orgullosa y esa cara de ilusión no se me olvidará nunca. Componía pensando en ella, sentía un dolor continuo. Ha sido la mujer más importante de mi vida. Cuando se pierde a la madre se queda uno perdido, con la sensación de que ya no tienes ese calor, la seguridad que da tenerla aunque no la veas. Esa te quiere de verdad, sin pedir nada a cambio.

Paco, que ha pasado la vida viajando y vendiendo, se plantea un futuro muy diferente. Sabe que Madrid no es su sitio, "no me gusta nada, me agobia", y se plantea un retiro en México, su paraíso personal.

-¿Y por qué México?
-Allí es donde de verdad disfruto en Playa del Carmen, con su mar tranquilito. Voy, me alquilo una casa y me dedico a la pesca submarina. Y luego me cocino lo que he pescado y ya está. No quiero más que eso. Ahora pienso mucho en el tiempo, que ya no tengo tanto. Por primera vez creo que tengo que darme prisa y quedarme más tiempo en casa y dedicarme a componer, que es en definitiva lo que va a quedar. Los conciertos se los lleva el aire.

-Serán los 50.
-Sí, cuestan, pero es verdad que a la edad uno se acostumbra poco a poco porque se cumple segundo a segundo. Yo ayer no tenía 25 años. La cabeza y el cuerpo se van acostumbrando y adecuando. Asumo bien lo de hacerme viejo porque estoy lleno de cosas y he vivido muy intensamente, me siento orgulloso de mis 50 años tan bien vividos.

-Muy prolíficos profesional y personalmente. ¿Y es verdad eso que dicen de que se está separando de su mujer?
-No. ¿Separarme de mi mujer? ¿Quién lo ha dicho? No sé de dónde ha salido eso. Será por lo de que me quiero ir a México ahora que mis hijos son mayores. Sí, me retiraré allí algún día que creo que se está acercando. No sé si a vivir, pero sí largas temporadas. Allí siempre habrá un rinconcillo.


VIAJES Y DOLOR
De momento, sigue enganchado a las maletas y los aviones. Próxima gira, Japón (nueve ciudades entre el 20 y el 31 de mayo) y en junio, España. En su equipaje nunca falta la música. Esta vez lleva diez discos. Entre otros, Remedios Amaya ("Habrá llegado ya a las cien mil copias ¿no?"), el paquistaní Nusrat Fateh Alí Khan, lo último de Ketama, Rubén Blades, La Niña de los Peines, por la que siente auténtica devoción, y, cómo no, Camarón. Quien fue su amigo, compañero profesional y por encima de todo fuente de inspiración: "Me sigue doliendo su muerte tanto como hace seis años. Fue horrible y después pasó lo que pasó (se refiere a la polémica que suscitó el asunto de los derechos de autor) pero de eso no quiero ni acordarme. Ya se solucionó todo pero sufrí mucho. Fue dolor sobre dolor. Hoy sigo pensando que él era otra cosa, no era normal. Esa voz... todo lo que he compuesto y tocado en mi vida recoge lo que sentí escuchándolo a él. Tiene que pasar mucho tiempo para que ocurra otro fenómeno así. Hoy todos los jóvenes tienen el aire de Camarón".

Y mirando al futuro y las nuevas generaciones, Paco recapacita cuando se le habla de las drogas como callejón sin salida de muchos artistas y las responsabiliza de un cambio importante en los ambientes flamencos: "Las drogas se han cargado los corrillos flamencos. Todo el mundo mirando quién va al váter para pedirle. La droga da introversión, tensión y timidez. Las reuniones ya no son como las de antes, las del vino y la alegría".

De lo que sí se alegra, él que siempre se reconoció machista, es del avance importante de la mujer y no sólo en el flamenco: "Los gitanos siempre dejaron a la mujer en casa. Hoy han cambiado mucho las cosas. Hasta las relaciones sexuales. Hay hombres con problemas de impotencia porque estaban acostumbrados a que la mujer estuviera sometida y eso era un estímulo sexual. Hoy les asusta hacer el amor con las mujeres cuando se dan cuenta de que ellas llevan la iniciativa y también disfrutan".

"Luzía" (Polygram) estará a la venta a partir del 4 de mayo. Paco de Lucía actuará en Madrid, Barcelona, Granada y Valencia del 3 al 10 de junio.

El trío mágico y sublime

Por Javier DE CAMBRA

Información Recopilada de LaRazon:
http://www.larazon.es/noticias/noti_esp22991.htm

Festival de Jazz de Madrid. Artistas: Keit Jarrett. Gary Peacok, Jack DeJohnette. Teatro Real Madrid. 9-XI-2006


Keith Jarrett, anoche,
durante su actuación en el Teatro Real


Era, sin duda, el concierto más esperado de la actual edición del Festival de Jazz de Madrid, y difícilmente alguien pudo sentirse defraudado. Keith Jarrett volvía a un escenario madrileño después de dieciocho años de ausencia y la cita se producía en el espacio de mayor lujo: el Teatro Real madrileño, albergue suntuoso para unos músicos que también sumaron suntuosidad al recinto. Estaban todas las entradas vendidas y desde el patio de butacas a la balconada más alta se despidió al trío que hoy marca uno de los máximos en el ejercicio del jazz.

Keith Jarrett, Gary Peacock y Jack DeJohnette rozaron lo sublime y el coliseo madrileño de la ópera dio cobijo a los fieles del genial pianista y su compañía, que se vieron recompensados con una generosidad musical que rebasó las dos horas de concierto (descontado el intermedio).
sabios de la música

La alianza de los tres magníficos data de 1983, cuando lanzaron el primer álbum, dedicado a «Standars» y desde entonces han fijado patente como uno de los fenómenos del jazz de los últimos veinte años. Y es que en los tres integrantes del trío se da un conocimiento verdaderamente enciclopédico de la música.

El almirante de la nave, doctor Jarrett, además de pianista se ha aplicado al saxo, la flauta, el clavecín, la guitarra, la batería y el vibráfono, entre otros instrumentos. Jack DeJohnette es el baterista que también es pianista, y singular, con muy buenos discos en esta lid. Y Peacock, además de ser un inmenso contrabajista, ha transitado por el piano y la batería. Podrían, pues, intercambiarse los instrumentos pero cada uno está en su sitio siguiendo el dictado de Jarrett. El pianista no da más de media docena de conciertos al año (en solo absoluto y con el trío) pero parece que la inspiración siempre le encuentra trabajando. Y en la noche volvieron a demostrar que se puede reinterpretar los estándares de toda la vida creando algo completamente nuevo. Así, arrancaron con una balada, con el sonido completamente medido y muy arrimado a la fórmula de uno de sus manifiestos predecesores, el trío de Bill Evans. A Jarrett le basta el espacio central de las 88 teclas para desplegar magia, Gary Peacock constituye el ancla que garantiza la libertad de los demás y Jack DeJohnette se apodera de los matices y el aliento del solista en un trío en el que todos los son. Enseguida, otra melodía familiar, «Smoke gets in your eyes», el tema que ya tentó a otro maestro de pianistas, Thelonius Monk. Y Jarret y los suyos tampoco temen acercarse al fulgurante Bob («Scrapple from the Apple», de Charlie Parker) y al blues como sólo puede tocarlo este trío.

También hubo un posible homenaje con «Someday my prince will come», la cancioncilla de una película de Walt Disney que Miles Davis supo incorporar al repertorio del jazz. Y los tres músicos avanzan con la coordinación y la interacción de los dedos de una misma mano. Tal vez Jarrett no alumbró en la noche los arrebatos de genialidad absoluta como mostrara en el Festival de San Sebastián en 2005, pero poder asistir en vivo al proceso de esta maquinaria en marcha se graba como toda una experiencia. Triunfaron con todas las de la ley, y aún ofrecieron tres bises con nuevas visitas al blues y al bop. Este trío con veintitrés años de existencia pasará a la historia del jazz y no precisamente en letra pequeña.

No es fácil dar tanto como da este trío en cada una de sus convocatorias, según podemos saber por sus discos, y sus conciertos en los auditorios más elegidos. Y ellos lo hacen uniendo el blues sustanciado y el legado de Bud Powell y Bill Evans en un discurso que sólo se puede atribuir a Jarrett y los suyos. El pianista ha influido en muchos de sus colegas de las generaciones siguientes, pero absolutamente nadie toca como él. Sus modos de «prima donna» y sus excentricidades pueden despistar a veces, pero es imposible no rendirse ante su actuación. Así sucedió en el Real, al que el jazz más grande, parece sentarle ciertamente bien.

El almirante de la nave, el doctor Jarrett, además de pianista, se ha aplicado al saxo, a la flauta, al clavecín y también a la guitarra.

El trío rozó lo sublime en el coliseo madrileño de la ópera, donde tocó con una generosidad musical que rebasó las dos horas.

El mejor Festival de Flamenco de la Comunitat, en L'Auditori de Torrent

Información Recopilada de CronicaLocal:
http://www.cronicalocal.info/noticia.asp?ref=33872

Cerrado queda el décimo Festival Flamenco de l’Auditori de Torrent con un balance absolutamente positivo. Las tres noches de flamenco de esta edición, han experimentado un importante aumento de público, situando las cifras de ocupación en torno al 90 %. La programación estable de gran calidad a lo largo de estos años ha logrado consolidar el Festival como el más importante y prestigioso de la Comunitat.


La música andalusí y el flamenco parecieron una sola cosa gracias al cantaor “El Lebrijano” y al violinista Faiçal

El viernes 27 de octubre, l’Auditori apostaba por una noche de mestizaje, de ampliación de culturas. “Puertas abiertas”, a parte de proporcionar un espectáculo excepcional, simboliza un punto de encuentro entre Marruecos y España. .

El segundo día del Festival, como siempre ocurre en el Festival Flamenco de l’Auditori, tuvieron cabida las nuevas voces del flamenco. Los encargados de perpetuar este arte fueron Potito y Marina Heredia. Ambos cantaores tienen varios trabajos discográficos en el mercado y han demostrado que sus nombres seguirán sonando en el futuro.

El último día de festival será el 29 de octubre, momento para exhibir la fusión entre el baile y cante, tal y como ha ocurrido históricamente en la técnica flamenca. Belén Maya heredera de un baile muy auténtico y el cante de Mayte Martín, llevaron a Torrent el flamenco más intelectual y especial a través de su montaje “Flamenco de Cámara”.

La importancia del Festival Flamenco de l’Auditori ha hecho que la Agencia Andaluza para el Desarrollo del Flamenco crea en el proyecto y haya decidido colaborar con cruciales aportaciones. En la presentación del Festival en la sede de SGAE el pasado 25 de octubre, la directora de la citada Agencia, Bibiana Aído Almagro, afirmó que las actividades paralelas al escenario del Auditori “son cruciales porque nos ayudan a entender las enormes dimensiones que posee el flamenco. Por esta razón hemos querido que Torrent tenga la oportunidad de acudir a un curso de baile con una las mejores conocedoras actuales del baile flamenco, María Serrano. Así mismo, la conferencia “ El baile. Aspectos fundamentales. La formación del espectáculo”, impartida por Rocío Plaza, explicará con todo detalle como ha evolucionado el baile español y flamenco en los últimos siglos hasta llegar al formato que conocemos en la actualidad. Otro arte desarrollado estos días en l’Auditori es la exposición de fotografía de Jorge Arroyo, “Paraíso Flamenco”.

Otra buena costumbre que l’Auditori practica cada edición, es el cuidado por la estética e imagen externa del mismo. Los carteles de esta iniciativa musical se encargan a conocidos pintores valencianos con la intención de trasladar esas obras al patrimonio pictórico de l’Auditori. La inspiración del Festival de 2006 ha sido la de José MOrea.

Todas estas características, han hecho que el Festival de l’Auditori, se consolide año tras año, y que permanezca introducido en el circuito prestigioso de festivales de este género musical que se producen en el entorno nacional y también internacional. El director de l’Auditori, Pep Ruvira afirma que “el Festival tiene una línea muy definida, es muy estable y hacemos un esfuerzo enorme por mantener altísimo el listón de calidad con el que comenzamos y hemos mantenido durante diez años”.

Dentro de nuestra Comunidad, es el único que se mantiene en pie de forma estable y con una aceptación de público que ha ido creciendo hasta los llenos absolutos.

La filosofía del Festival según añadió el Concejal de Cultura y Educación de l’Ajuntament de Torrent y Presidente de l’Auditori, Jose Antonio Veiga, se basa “en una actitud constante en la programación del Festival, ha sido la elección de artistas de máximo calibre y con la popularidad y capacidad suficiente como para interesar al público valenciano. Las selecciones de cada edición también han buscado el eclecticismo. Han pasado por Torrent grandes ortodoxos como Chano Lobato o Juan Valderrama, así como los mejores renovadores y enriquecedores del flamenco. Es imprescindible nombrar a Tomatito, Diego el Cigala, Remedios Amaya o Chano Domínguez.

Así mismo, siempre se ha buscado exhibir las tres modalidades que conforman el arte flamenco: cante, guitarra y baile”

El Festival de Flamenco de l’Auditori de Torrent comenzó hace ahora diez años para cumplir esencialmente dos objetivos. El primero intentaba ofrecer respuesta a una realidad sociológica que impera en esta población. La existencia de un sector más que importante de población llegada desde dispares puntos de Andalucía hizo pensar a los programadores que esta era una propuesta de éxito. Además, en el momento de creación de este Festival, Valencia junto el resto del país había sucumbido a un creciente gusto por el arte flamenco. Determinados éxitos discográficos flamencos, inauditos hasta el momento, contribuyeron a que muchos neófitos descubrieran que existe un flamenco alejado de los perjudiciales tópicos.

I Bienal de Flamenco de los Países Bajos

Por Estela Zatania
Baile: Belén Maya. Cante: Rosario la Tremendita, El Pecas. Guitarra: José Luis Rodríguez. Palmas: Ana Calí, Vanesa Coloma. Violín: Vladimir Dmitienco.

Belén Maya “Dibujos”

Jueves, 9 de noviembre, 2006. 20:30h. Muziekgebouw aan het IJ, Amsterdam.

“Primera Bienal de Flamenco de los Países Bajos”. Incluso por escrito, las palabras retumban con todo el peso del hito histórico que es. Festivales de flamenco en el extranjero, los ha habido desde la primera edición del discreto New York Festival de Cante en 1969, hasta los actuales festivales de Nimes, Toulouse o Mont-de-Marsans en Francia o los eventos con periodicidad firme en Inglaterra, Estados Unidos, Alemania, Italia o Japón. Pero que un relativamente pequeño país norteño, con una afición que remonta, como mucho, a dos décadas (sabemos que el catalán José de Udaeta dio seminarios de baile y castañuelas en Ámsterdam en los años ochenta), se arriesgue a proclamar algo tan ambicioso como una “bienal” de flamenco, y aspire, como explica Ernestina van de Noort de la organización, a ser tan grande como la de Sevilla, no deja lugar a dudas en cuanto a la globalización dinámica del flamenco hoy en día. Si los grandes cantantes de ópera no son siempre italianos, ni los mejores bailarines clásicos son siempre rusos, debemos hacernos cargo de que en un futuro próximo saldrán auténticas figuras del arte jondo de una diversidad de países. Esto, cuando en los bares y cuartitos de Jerez y otros lugares se sigue discutiendo si los del barrio tal saben o no “abrir la boca”.

Fomentando un interés en el flamenco que va más allá del “síndrome pandereta”.

Por ahora esta afición incipiente está centrada en el baile, y en las mezclas experimentales con otras músicas, dos áreas del flamenco con amplio margen para el crecimiento y evolución rápida. En este contexto la figura de Belén Maya, cuyo recital abrió anoche el ciclo de actuaciones del festival, no pudo faltar. La hija de Mario Maya y Carmen Mora, empapada del ambiente flamenco y del baile desde su nacimiento en medio de una gira por los Estados Unidos, descubrió a temprana edad su predilección por el vanguardismo basado en la tradición. Ha desarrollado un estilo inconfundible con posturas geométricas, sorprendentes detalles con la bata de cola y otros accesorios y obras que empujan los límites de lo establecido, a la vez que rinde homenaje ante el altar del flamenco más clásico. Es un equilibrio delicado buscado por muchos hoy en día, con menor o mayor éxito. Belén Maya hace para el baile flamenco femenino, lo que Israel Galván para el masculino. Como una vidente que ve más allá de las miras cotidianas, hace visible un universo de posibilidades que siempre estaban allí. La imagen suya que aparece en el cartel anunciador del festival es altamente simbólica: como una mariposa en plena mudanza, agachada y con sus brazos (¿o son alas?) en cruz, deja atrás un aparatoso vestido de volantes para renacer como bailarina contemporánea.


Belén Maya (foto: Rafael Manjavacas)

Al amplio centro del Muziekgebouw en las orillas del IJ, acude un público treintón y culturalmente sofisticado, dentro de la línea del pantalón tejano de marca, para el espectáculo “Dibujos” recientemente presentado en Sevilla en “la otra” Bienal. Holanda siempre ha sido un país receptor de diversas influencias, y el flamenco aquí es contemplado como un elemento más del “world music”, sin el bagaje superficial adquirido por turistas de otros países en viajes de agosto a Torremolinos o Benidorm. O al menos a eso aspira la organización de este festival, a fomentar un interés en el flamenco que vaya más allá del “síndrome pandereta”.

Como una vidente que ve más allá de las miras cotidianas, hace visible un universo de posibilidades que siempre estaban allí.

La envergadura del evento ha requerido la presencia de Bibiana Aido, directora de la Agencia para el Desarrollo del Flamenco, entidad que ayudó a financiar el festival, y Olga de la Pascua del Centro Andaluz de Flamenco. Con un aforo casi completo en el auditorio con capacidad para 750, Belén Maya aparece en bata de cola negra para hacer apuntes en una pizarra, el mismo comienzo que vimos en Jerez y Sevilla. La obra ha evolucionado discreta pero favorablemente en estos meses. Ha perdido cierto exceso de cerebralidad a favor de una desenfadada presentación que deja lucir el carisma de Belén. Las voces, diferentes a lo habitual, son de la Tremendita y el Pecas, y la guitarra la pone el subvalorado José Luis Rodríguez. Un baile fantasía con pañuelo rojo y abanico a la Chacona de Bach, una rondeña (Mario Maya hizo maravillas con el baile de rondeña), las dos chicas que hacen compás apuntando detallitos, y con cada número nos acercamos más al flamenco, con la correspondiente reacción del público, personas que posiblemente no distinguen los palos pero que sienten la atracción del compás, ese elixir flamenco que hace que se asomen los duendes.

El Pecas canta por bulería a paso tranquilo y sin guitarra, más sobrio imposible, con poquísima luz y las palmas apenas sonando. La falta de contundencia del compás, que es implícito pero no declarado, es como un orgasmo pospuesto, y duele igual de rico – ¿lo sabrá apreciar este público? La respuesta no tarda en llegar con aplausos entusiasmados y los primeros gritos de “¡ole!”.

Si otras bailaoras contemporáneas desconstruyen el baile, Belén lo hace y vuelve a construirlo delante de nuestros ojos.

Vuelve Belén, tacha en la pizarra los números ya despachados y destaca “tangos”. Echa una mirada de complicidad hacia el público y éste responde obediente con un “¡sí!” colectivo. La bailaora da rienda suelta a sus raíces granadinas encontrándose con cantes de Granada, Triana y Cádiz, provocando aplausos cada vez que recrea la ilusión de estar deslizándose por la pista sobre raíles.

Solo de cante de la Tremendita, soleá con bulería por soleá, valiente pero excesivamente adornada, amarchenada – es joven y tiene facultades y afición, démosle tiempo. Gusta muchísimo el numerito de las dos chicas palmeras, el pellizco nunca está de más en el flamenco aunque el efecto es disminuido por la casi ausencia de iluminación.

Por fin, las alegrías de Belén, en toda su gloria flamenca vistiendo una despampanante bata de cola color rojo. Si otras bailaoras contemporáneas desconstruyen el baile, Belén lo hace y vuelve a construirlo delante de nuestros ojos. La señora es espléndida en este baile que cierra el recital, y cuando por fin se acerca a la pizarra a borrar todos los apuntes y apaga la bombilla que cuelga desde arriba, hay un colectivo y muy sentido “aaaahh” de decepción al haber llegado al final de tan rica velada. Todavía hay un largo fin de fiesta en el que participa hasta el violinista, y las dos mujeres palmeras realizan sus respectivas pataítas de rompe y rasga acabando de enloquecer a un público cuya afición ha aumentado exponencialmente esta fría noche holandesa.

Festival de Jazz de Cartagena 2006 - El mejor jazz latino

Por Javier Ruiz

El festival de jazz cartagenero trae al piano de Gonzalo Rubalcaba, uno de los grandes músicos que ha dado el exilio cubano desde los años ochenta.

Cartagena está de enhorabuena. El sonido de Gonzalo Rubalcaba llega este domingo, tras miles de kilómetros recorridos por todo el mundo. Este habanero, que suele viajar atado a su inseparable piano, nació en 1963 y lleva en los escenarios desde los ochenta. Es ahora mismo uno de los grandes músicos cubanos de jazz y una de las grandes figuras contemporáneas representativas del latin jazz.

¿Que cómo ha llegado a ser conocido en todo el mundo? Su historia es como la de muchos músicos: de sudor y lágrimas. Empezó a tocar de pequeño y, aunque nada es fácil para un músico en Cuba, le dio fuerzas escuchar a su padre –el también músico Guillermo Rubalcaba– tocar el piano con la Enrique Tomin Orchestra. Ésas son sus raíces musicales, también relacionadas con Machito, Chico Hamilton y el quinteto de Paquito de Rivera con Chucho Valdés. El cultivo musical de Rubalcaba estaba bien sembrado y abonado con la maestría de todos estos genios de la canción cubana de todos los tiempos.

Pero para hacer música en el mundo tenía que salir de la isla. Y lo hizo en los años ochenta. Al acabar sus estudios, salió de gira por Europa y algunos países africanos, dentro de la Orquesta Aragón, una de las más importantes de Cuba. Y ahí todo cambió en su vida. El contrabajista Charlie Haden, que ya lo había escuchado con anterioridad en Cuba, lo llamó para que se incorporara a su grupo. Con Haden, Gonzalo Rubalcaba debutó en el Festival de Jazz de Montreux y así empezaron los éxitos. Este fin de semana, en Cartagena, lo demostrará.

* Domingo. Teatro Circo de Cartagena 20.30 h. Entrada 12 €.

Y además, está Chano

Chano Domínguez toca también en el festival de jazz de Cartagena. Lo hará mañana, en el Teatro Circo, a partir de las 21.30 h (entradas a 10 euros). Domínguez es otro de los grandes del sector jazzístico internacional. Es, por cierto, el primer artista de jazz español que firma por el histórico sello Verve, referente en el mundo del jazz en los últimos 50 años. Junto con la New Flamenco Sound, su banda hará las delicias del respetable con sus ritmos variados y mestizos entre el jazz y la música andaluza.

Festival de Jazz de Gijón 2006

Por Fernando Alonso Vega

Información Recopilada de LNE:
http://www.lne.es/secciones/noticia.jsp?pNumEjemplar=1454&...

Jazz de interiores


El Festival de Jazz de Albacete ha adquirido una dimensión que envuelve a toda la provincia de la mano de Cultural Albacete. Almansa, un año más, se vuelve a unir a este esfuerzo de diversidad y acercamiento de esta música que cada vez reúne a más adeptos, con un importante número de conciertos que comenzaron el pasado miércoles y que se extenderán hasta el 11 de noviembre en el Teatro Principal y el pub La Cabaña del Tío Rock.

El Festival se abrió el pasado miércoles con la presentación del trabajo discográfico Coloreados, de Celia Mur y Kiko Aguado, que deleitaron a los asistentes con los medios justos para emocionar: la voz y la guitarra. La vocalista del grupo, Celia Mur, ha cantado con importantes músicos españoles y extranjeros, mientras que Aguado ha colaborado con Benny Golson, Bob Mintzer, Don Braden, Pedro Iturralde y Perico Sambeat y viene participando desde 1984 en innumerables festivales y conciertos de jazz por toda España.

Banda almanseña

Una de las actuaciones más destacas del Festival de Jazz fue la del pasado jueves en el Teatro Principal, con la presencia de la U.M.A. Big Band de Almansa, que deleitó al público con obras de diferentes estilos en los que predominó el latin-jazz, aunque también hubo temas de swing que hizo de la velada un espectáculo variado. Se incorporaron temas de flamenco-jazz como La Fiesta de Chick Corea, I'm Begining to See the Light, o Donut King, e intervinieron además los cantantes Sven Röstrom y Pascual Almendros. Un gran espectáculo que hizo que el público pidiera con su aplausos varios bises. La Big Band dejó constancia de su evolución tanto en la escena como en nivel musical, ya que paulatinamente, y en cada uno de sus conciertos, va incorporando nuevos temas a su repertorio.

La banda almanseña se creó en 1999 con la inquietud de difundir al público de todas las edades el fascinante mundo del jazz. Después de consolidarse como grupo desarrolla actualmente su actividad artística con un lenguaje cercano al gran público. El repertorio incluyó los más variados estilos del jazz clásico (swing, blues) y del jazz latino (bossa-nova, salsa, chachachá), con el fin de dar a conocer el «arte» de la Big Band a todo tipo de público, interpretando arreglos y versiones de los grandes maestros del jazz, como Duke Ellington, A. Carlos Jobim, Arturo Sandoval, Dizzy Gillespie o Ray Charles. El swing y el latin-jazz son su mejores facetas.

Por último, el pasado viernes, el trío Carles Benavent, Tino Di Geraldo y Jorge Pardo, presentaron, en el Teatro Principal, su último trabajo El Concierto de Sevilla, un disco que se grabó durante los dos conciertos realizados en el Teatro Central de Sevilla en el año 99 donde se funden el jazz, el flamenco y la música mediterránea de una manera magnífica.

Las próximas citas dentro del Festival de Jazz son las actuaciones de Funkenstein (8 de noviembre), Into Jazz (9 de noviembre), de Ester Andújar (10 de noviembre) y de Gospel Factory (11 de noviembre).

El artista que mejor fusiona jazz y flamenco actúa esta noche en el Festival de Cartagena

Información Recopilada de ElFaroDeMurcia:

Chano Domínguez ofrecerá los temas de su último disco, titulado ‘New Flamenco Sound’

Chano Domínguez, el artista que, posiblemente, mejor ha conseguido fusionar los sonidos del jazz y del flamenco, actuará esta noche en el escenario del Nuevo Teatro Circo, dentro de la programación de la vigésimo sexta edición del Festival de Jazz de Cartagena.

El músico, que también ha realizado a lo largo de su trayectoria artística incursiones en el mundo del rock, ha conseguido “una insólita integración entre los ritmos y el lenguaje del jazz y del flamenco. Con su piano ha interpretado tangos, tanguillos, bulerías, fandangos, soléas... pero abordados con una estructura de jazz tradicional”.

En el concierto de Chano Domínguez, que comenzará a las nueve y media de la noche y que inicialmente estaba previsto que se celebrara en una carpa instalada en el Patio de Armas del Parque de Artillería (lo que fue desechado por miedo a posibles inclemencias meteorológicas), se dará a conocer al público cartagenero los temas de su último trabajo discográfico, al que ha titulado ‘New Flamenco Sound’.

Una grabación en la que es posible detectar todas las influencias musicales que han alimentado el inagotable espíritu creativo de Chano Domínguez, tales como The Beatles, Pink Floyd, Led Zeppelin, Bill Evans o los españoles Camarón de la Isla y Paco de Lucía. Con éste último, incluso, Domínguez ha llegado a colaborar en alguna ocasión a lo largo de su ya dilatada carrera, que comenzó, en solitario, en el año 1992 y que le ha valido, entre otros muchos elogios, que un artista de la talla de Wynton Marsalis haya dicho de él que es “uno de los diez mejores músicos del mundo”.

Entrevista con Chano Domínguez - «Soy creador de mi propio lenguaje»

Por D. Leguina

El piansita gaditano Chano Domínguez llega esta noche al Festival de Jazz de Cartagena con su última aventura musical: 'New Flamenco Sound'

«Siempre me han estado poniendo etiquetas; ahora voy a definir mi estilo como yo quiero». Así se expresa Chano Domínguez (Cádiz, 1960) al hablar de su música, de esa constante búsqueda de nuevos sonidos, colores, otros horizontes, de «esa relación diaria con la música que me va alimentando». Aprendizaje y sabiduría -«ese es el camino que quiero seguir», confiesa- se dan la mano todos los días en el mundo de este singular músico que hoy desembarca en el Festival de Jazz de Cartagena con su última propuesta: New Flamenco Sound.

- ¿Redescubrir o revitalizar estilos propios como la copla o el flamenco con un piano es una responsabilidad?

- Pues la verdad es que no lo sé. Yo hago la música que me sale. Y esta música ha crecido conmigo desde la infancia. La copla o el flamenco son parte de mí porque las escuchaba constantemente en mi casa, de pequeño, por mis padres. Entonces, no sé si es una responsabilidad, pero el músico tiene que ser responsable de los acordes que crea; en ese sentido yo lo soy.

- Versionar a John Coltrane o Thelonious Monk y darles ritmos flamencos sin quebrar su esencia es casi un trabajo de chinos.

- Es el trabajo de una persona que nace en un lugar donde la cultura que tiene es muy fuerte, como es mi caso, y que nació en un entorno lleno de flamenco. Y eso hace que mi música tenga esa particularidad, aunque yo sea un músico de jazz. Por eso, yo puedo coger un tema de Monk y adaptarlo a un tiempo flamenco con facilidad. No es una cosa de chinos, es una cosa que me encanta. Además, yo lo veo de una manera natural.

- ¿La conexión entre flamenco y jazz está en el sentimiento?

- No está en la forma, está en el fondo. Realmente, ¿qué son estas músicas?, son músicas de pueblos que han sido nómadas, que han vivido situaciones extremas y que han salido adelante y han crecido en conocimiento gracias a la fusión cultural y musical. Por ejemplo, la fusión del jazz, creada por el pueblo africano que llega a América y que adopta los instrumentos de los blancos. El flamenco, por otro lado, surge en ese pueblo que no para de caminar y que va dejando su huella por donde pasa.

- ¿Se siente creador, quizá sin quererlo, de un nuevo lenguaje con el piano?

- Yo me siento creador de mi propio lenguaje. De mi manera de ver la música, de improvisar. Por eso, a mi último disco le puse New Flamenco Sound. Realmente, lo que caracteriza mi música, a pesar de que yo sea un músico de jazz, son las claves flamencas, los ritmos que le imprimen a mi música personalidad. Por eso el disco lleva ese título; es una etiqueta que le he querido poner. Llevo toda mi carrera siendo objeto de etiquetas por parte de mucha gente, discográficas, periodistas... Entonces ha llegado un momento en que me he dicho: 'Voy a definir mi música y mi estilo como yo quiero'.

- La intuición parece en usted algo innato.

- La intuición se va desarrollando con el tiempo, como todo. El músico se debe a la música todos los días. Eso es lo que te hace ir teniendo más conocimento, y que al enfrentarte a diario con tu instrumento la sabiduría vaya creciendo dentro de ti.

- Su música ha derivado hacia los ritmos caribeños en los últimos años.

- Es que la música del caribe está muy cerca de la mía. Los ritmos caribeños tienen mucho que ver con los de Cádiz, con los tanguillos, los tangos, las rumbas. Los ritmos del Caribe me suenan muy naturales, muy cercanos. De hecho, en el flamenco existen los palos de ida y vuelta, como las colombianas, las guajiras, las milongas; y son cantes y palos del flamenco que están influenciados por el ir y venir de los flamencos de un lado al otro del Atlántico. Y eso me produce una conexión totalmente natural.

- La guitarra ya no es el instrumento de referencia en el flamenco.

- No cabe duda de que la guitarra flamenca ha sido la madre de todo el acompañamiento, de la vestidura del cante. Y eso seguirá igual. Lo que ocurre es que hace ochenta años era mucho más difícil encontrar a un flamenco que se sentara a un piano, o que cogiera un saxo o una trompeta; era muy complicado. Pero hoy en día los instrumentos están al alcance de todos. Yo siempre digo que el flamenco no lo crea el instrumento, sino la persona. Dale una guitarra flamenca a un músico que desconoce el arte y te tocará otra cosa, pero no flamenco. Sin embargo, le puedes dar a un músico flamenco una trompeta y sonará flamenco.

- ¿A dónde le lleva el continuo aprendizaje en la música a Chano Domínguez?

- A seguir buscando. A seguir en esa relación diaria con la música que me va alimentando y de donde voy sacando esas ideas y esas melodías que voy plasmando en mis discos. Hacia ahí es hacia donde voy. Quiero seguir trabajando para poder mostrar a la gente la música que hago.

- Visto desde fuera, caminar por la música improvisada parece peligroso.

- Yo vivo de la improvisación. Muchas de mis composiciones son meros pretextos para improvisar. Eso ha venido conmigo desde mis inicios, desde mis primeros pasos en la música con un grupo de rock andaluz que se llamaba CAI, en los años setenta. En aquella época ya mezclaba las influencias del rock sinfónico con las claves del flamenco de manera improvisada. La improvisación siempre ha estado presente en toda mi música.

- ¿Hay un antes y un después de Calle 54 en la vida de Chano?

- Fue un punto de inflexión en mi carrera importante, cómo no. Fernando Trueba, con su visión subjetiva del mundo del jazz latino, realizó un trabajo enorme. Y puso a muchos músicos, entre los que me encuentro, en el celuloide, con todo lo que eso significa. Fue una oportunidad que me dio a conocer al otro lado del Atlántico. Acabo de colaborar con Saura en su última película, Iberia, haciendo una versión de El Puerto, de Isaac Albéniz; y para mí siempre es un placer colaborar con Saura.

- Y Cuba, ¿qué tiene Cuba?

- Si conoces Cádiz y conoces La Habana te das cuenta de que existen similitudes en la manera de ser y de estar de las gentes. Cádiz y Cuba tienen un punto isleño muy parecido. Y eso se nota en la música. Tengo una conexión muy fuerte con músicos de allí desde la primera vez que pisé Cuba. Chuco Valdés me invitó a tocar con él en el Festival de Jazz de La Habana, y vuelvo a estar invitado en la próxima edición; es una ciudad con la que tengo un gran hermanamiento.

'Savia nueva' marcará un antes y un después

Por Daniel Monserrat

Información Recopilada de ElPeriodicoDeAragon:
http://www.elperiodicodearagon.com/noticias/noticia.asp?pkid=281807

Berna trabaja con Canales la coreografía de su nuevo espectáculo.

Con el suave y directo sonido de un cajón, y el persistente tintineo de las castañuelas, dos bailarines, desvestidos de toda parafernalia, llenan la habitación con su danza llevada a la máxima expresión. Miguel Ángel Berna y Antonio Canales preparan estos días en el Centro Aragonés de Danza el estreno de Savia nueva, la nueva creación de la Compañía Residente del Ayuntamiento de Zaragoza Miguel Ángel Berna que llegará al Teatro Principal el próximo 8 de diciembre.

"Cuando la fruta está madura, lo que pasa es que cae. Hacía tiempo que necesitaba este encuentro irrepetible por todo lo que nos liga". Así explica Berna lo que ha llevado a Antonio Canales a pasar estos días en Zaragoza trabajando mano a mano con él, fusionando la jota, por un lado, y el flamenco por otro: "Los dos practicamos danzas muy autóctonas. La jota y el flamenco provocan unas sensaciones muy parecidas. A partir de ahí, hemos creado algo muy especial", dice el andaluz.

Un encuentro entre Canales y Berna que es la consecuencia de que el sevillano haya compuesto una parte del espectáculo Savia nueva al aragonés: "A tientas parte de un verso de Bécquer. Un verso precioso de rimas y leyendas que habla del suspiro. Un suspiro de muerte, de dolor, de nacimiento... En un suspiro está todo y esto se trata de un suspiro flamenco aragonés", explica Antonio Canales que deja muy claro que es "un traje hecho a su medida. Nadie podría bailarlo más que Berna. Zaragoza tiene que estar muy orgullosa de él".

Aunque, ayer, ambos solo estaban acompañados del percusionista Josué, miembro de la compañía de Berna, el espectáculo tendrá más contenido musical: "También hay una cantante porque Miguel Ángel quería recuperar las jotas de José Oto y hemos incluido una cantadora de jota", dijo Canales aunque Berna no quiere aclarar si será la voz de Carmen París, creadora junto al aragonés de la función.

Además, el espectáculo, del que se presentó un primer avance el pasado verano en Madrid, contará con una fuerte presencia de la compañía de Berna. "Participan cinco bailarinas de Madrid y doce joteros de Aragón, algo que es importante", aclara el aragonés. Un bailarín que, no obstante, reconoce que estos días se ha encontrado de golpe la creación de Canales, según aclara él mismo: "Todavía la estoy aprendiendo. Este baile es una cuestión que le pertenece al alma, no a las técnica. Estoy viviendo una experiencia que pertenece al artista".

El veterano andaluz, que conoce a Berna casi desde que empezó a bailar, no duda en alabar la trayectoria que ha seguido a lo largo de estos años: "Es un chico inquieto, que ha trabajado muy bien y ha hecho espectáculos muy importantes como Mudéjar, que es algo que marca". Piropos que el propio Berna no tarda en devolver: "Para ser la primera vez que coge este tipo de castañuelas le suenan demasiado bien", bromea. Algo a lo que Canales responde con rotundidad. "La jota es la forma más bonita de tocar las castañuelas del mundo".

Y es que, entre ellos, hay una muy buena relación que se nota en el ambiente y de la que ha surgido esta coreografía para Savia nueva, de la que ambos tienen una opinión común: "Marcará un antes y un después".

viernes, noviembre 10, 2006

Almansa (Albacete) - La Big Band triunfa en casa dentro del Festival Internacional de Jazz

Por Pascual Martínez

Información Recopilada de LaVerdad:
http://www.laverdad.es/albacete/prensa/20061106/provincia_albacete...

Hasta ahora han actuado también Celia Mur y el trío de Jorge Pardo; las próximas actuaciones serán las de Funkestein, Into Jazz, Ester Andújar y Gospel Factory

El Festival de Jazz de Albacete ha adquirido una dimensión que envuelve a toda la provincia de la mano de Cultural Albacete. Almansa, un año más, se vuelve a unir a este esfuerzo de diversidad y acercamiento de esta música que cada vez reúne a más adeptos, con un importante número de conciertos que comenzaron el pasado miércoles y que se extenderán hasta el 11 de noviembre en el Teatro Principal y el pub La Cabaña del Tío Rock.

El Festival se abrió el pasado miércoles con la presentación del trabajo discográfico Coloreados, de Celia Mur y Kiko Aguado, que deleitaron a los asistentes con los medios justos para emocionar: la voz y la guitarra. La vocalista del grupo, Celia Mur, ha cantado con importantes músicos españoles y extranjeros, mientras que Aguado ha colaborado con Benny Golson, Bob Mintzer, Don Braden, Pedro Iturralde y Perico Sambeat y viene participando desde 1984 en innumerables festivales y conciertos de jazz por toda España.

Banda almanseña

Una de las actuaciones más destacas del Festival de Jazz fue la del pasado jueves en el Teatro Principal, con la presencia de la U.M.A. Big Band de Almansa, que deleitó al público con obras de diferentes estilos en los que predominó el latin-jazz, aunque también hubo temas de swing que hizo de la velada un espectáculo variado. Se incorporaron temas de flamenco-jazz como La Fiesta de Chick Corea, I'm Begining to See the Light, o Donut King, e intervinieron además los cantantes Sven Röstrom y Pascual Almendros. Un gran espectáculo que hizo que el público pidiera con su aplausos varios bises. La Big Band dejó constancia de su evolución tanto en la escena como en nivel musical, ya que paulatinamente, y en cada uno de sus conciertos, va incorporando nuevos temas a su repertorio.

La banda almanseña se creó en 1999 con la inquietud de difundir al público de todas las edades el fascinante mundo del jazz. Después de consolidarse como grupo desarrolla actualmente su actividad artística con un lenguaje cercano al gran público. El repertorio incluyó los más variados estilos del jazz clásico (swing, blues) y del jazz latino (bossa-nova, salsa, chachachá), con el fin de dar a conocer el «arte» de la Big Band a todo tipo de público, interpretando arreglos y versiones de los grandes maestros del jazz, como Duke Ellington, A. Carlos Jobim, Arturo Sandoval, Dizzy Gillespie o Ray Charles. El swing y el latin-jazz son su mejores facetas.

Por último, el pasado viernes, el trío Carles Benavent, Tino Di Geraldo y Jorge Pardo, presentaron, en el Teatro Principal, su último trabajo El Concierto de Sevilla, un disco que se grabó durante los dos conciertos realizados en el Teatro Central de Sevilla en el año 99 donde se funden el jazz, el flamenco y la música mediterránea de una manera magnífica.

Las próximas citas dentro del Festival de Jazz son las actuaciones de Funkenstein (8 de noviembre), Into Jazz (9 de noviembre), de Ester Andújar (10 de noviembre) y de Gospel Factory (11 de noviembre).

Semana Fuerte de Jazz en Madrid

Información Recopilada de DiarioDelHenares:
http://www.diariodelhenares.com/Htm/noticia.php?id=6800&cat...

Del 7 al 10 de noviembre, Jaime Cullum, Keith Jarret, Gary Peacock, Jack Dejohnette y Anthony &The Johnsons actúan en el Festival de Jazz

El XI Festival de Jazz de Ciudad Lineal contará con la actuación de Kenny Garret el próximo viernes 10 de noviembre

Completarán la oferta para estos días los conciertos de salas y clubes como Bogui Jazz, El Despertar, Populart, Rincón del Arte Nuevo o la sala Segundo Jazz, entre otras

La semana del 7 al 10 de noviembre es una de las más potentes del Festival de Jazz que durante este mes convierte a Madrid en una referencia fundamental de este género. Jaime Cullum, The Kenny Barron Trío, Antony & The Johnsons, Keith Jarret, Gary Peacock y Jack Dejohnette, Luis Salinas y Kenny Garret, componen el elenco de nombres de la programación. Además, el viernes 10 de noviembre, el Centro Cultural de la Villa acogerá la III Muestra de Grupos Jóvenes (AMEMM), donde se podrá de ver el trabajo de los estudiantes que en la actualidad se forman como músicos de jazz.

Jaime Cullum inicia la semana en la Sala La Riviera mañana martes, 7 de noviembre, a partir de las 22 horas. Este cantante y pianista a sus 26 años se ha convertido en una de las figuras más importantes del jazz actual. Cullum visita el festival para presentar su último trabajo Catching tales.

The Kenny Barron Trío tocará el próximo miércoles 8, a las 21,00 horas, en la Sala Guirau del Centro Cultural de la Villa, sede central del festival. El pianista norteamericano Kenny Barron, acompañado por Kiyoshi Kitagawa (bajo) y Francisco Mela (batería), ofrecerá un sonido que, si bien conserva las raíces del swing, también se atreve con formas rítmicas inexploradas que se caracterizan por un desarrollo armónico muy refinado.

Antony & The Johnsons, acompañados por el realizador y videoartista Charles Atlas, visitarán también el miércoles 8, el Palacio Municipal de Congresos. Su espectáculo Turning será una de las citas más innovadoras de esta edición. Este espectáculo combina la música de ocho intérpretes con un entorno visual creado ex profeso por Atlas, en un homenaje a algunos de los rincones más bellos de la ciudad de Nueva York.

El Teatro Real es el escenario elegido para una de las citas centrales de este festival. Keith Jarret, Gary Peacock y Jack Dejohnette ofrecerán su concierto allí el próximo miércoles, día 9. Keith Jarret está considerado como uno de los intérpretes más completos del jazz de los últimos treinta años. Músico polifacético, capaz de interpretar con maestría además de el piano, la guitarra, el saxo, la flauta, el clavicordio y el órgano, ha colaborado con leyendas del jazz como Miles Davis y lleva desde 1983 perfeccionando su proyecto musical con Gary Peacock y Jack Dejohnette. El contrabajista Gary Peacock, es uno de los más destacados intérpretes del jazz moderno. Su primera obra con Jarret y Dejohnette llegó en 1977 con el disco Tales of another. Jack Dejohnette mostró desde muy joven sus habilidades para tocar el piano, el saxo y la batería; ha colaborado, entre otros músicos, con Wayne Shorter, Chick Corea, Bill Evans y Miles Davis.

El guitarrista Luis Salinas también formará parte de la programación central del festival con tres conciertos, los próximos 9, 10 y 11 de noviembre, en la Sala Clamores.

Otros conciertos

Paralela a la programación central del festival, el Centro Cultural San Juan Bautista acoge en estas fechas el XI Festival de Jazz de Ciudad Lineal, que contará con la actuación de Kenny Garret, el próximo viernes 10 de noviembre, a las 21 horas.

A todo ellos hay que sumar los conciertos de jazz que a lo largo de la semana se celebrarán en las salas y clubes de Madrid:

· Heimer/ Rojo/ Jordan Trío & Velma Power Blues Jam Session/ 7 de noviembre. Bogui Jazz.

· José María Carles Quinteto/ 8 y 9 de noviembre. Bogui Jazz.

· Paula Bas & Dan Rochlis Dúo/ 10 y 11 de noviembre. Bogui Jazz.

· Peter Dieterle Quartet/ 9, 10, 11 y 12 de noviembre. El Despertar.

· Juan Bourbon, Juan Scoth & Juan Beer Blues/ Swing Jam Session/ 7, 14, 21 y 28 de noviembre. Moe.

· Zack Prater Blues Band/ del 9 al 19 de noviembre. Populart.

· Pepe Torres y Diego Álvarez el Negro & Javier Sánchez/ 8 de noviembre Rincón del Arte Nuevo.

· Patricia Prieto & Fernando de la Rúa & Iván Mellén/ 9 de noviembre. Rincón del arte Nuevo.

· Conny Phil & Tato Icasto/ 10 de noviembre. Rincón del Arte Nuevo

· Quality Jazz Band/ 6, 13, 20 y 27 de noviembre. Sala Segundo Jazz.

· 12 Twelve/ 10 y 11 de noviembre. Sala Siroco.

Clarke/Duke, un dueto de jazz celestial

Información Recopilada de Cronica:
http://www.cronica.com.mx/nota.php?id_nota=269402

Clarke/Duke es el proyecto conjunto de dos grandes músicos que no suelen estar en la primera plana de los periódicos, aunque su talento es suficiente para llenar una portada por cada día del año.

Stanley Clarke se hizo de un nombre propio ayudado por su trabajo con famosos músicos de jazz como Horace Silver, Art Blakey, Dexter Gordon, Joe Henderson, Pharaoh Saunders, Gil Evans, Stan Getz, y sobre todo al lado de un joven pianista y compositor que se llamaba Corea, así nada más. Con el paso de los años ese muchacho se convirtió en el maestro Chick Corea, y fue precisamente con él, cuando hicieron el proyecto de jazz fusión Return to Forever, que Clarke llevó el bajo al centro del escenario. Descubrió que no necesariamente debía ser un instrumento de apoyo. Desde entonces ha logrado grandes cosas en la música. Su destreza musical lo ha hecho destacar en diversos lenguajes como el rithm and blues, clásico, jazz, y pop.
Por su parte, George Duke, músico de carrera con varios postgrados en ejecución de diversos instrumentos, alcanzó sus primeros dejos de notoriedad al lado de Al Jarreau. Luego fue pianista de Jean-Luc Ponty, Frank Zappa, Julian “Cannonball” Aderly y Stanley Clarke entre muchos más. Ha sido productor (Barry Manilow, Miles Davis y Al Jarreau por ejemplo), ganó el reconocimiento “Tecladista de R&B del año” otorgado por la Keyboard Magazine, ha sido nominado al Grammy en varias ocasiones y tiene varios créditos musicales en temas de películas y series de televisión. Conocido por su trabajo como solista, ganó popularidad en la década de los ochenta en nuestro país gracias a la gran proyección que tuvo en la extraordinaria estación radiofónica Jazz FM.
Ahora, estos dos músicos llegan a nuestro país para ofrecer una serie de conciertos, esperados por los melómanos, y que asombrarán a más de uno que cree haber escuchado lo mejor del jazz.

George Duke y Stanley Clarke
sábado 4
Teatro de la Ciudad
Donceles 36, Centro | 20:00 | $60 a $200

Airto Moreira - El músico brasileño ofrece conciertos en Concepción y Santiago.

Por Iñigo Díaz:

Información Recopilada de Emol:
http://www.emol.com/tiempolibre/musica/entrevistas/detalle...

Percusiones desbordantes

Ex sideman de Miles Davis y Chick Corea, uno de los máximos hombres del polirritmo de Brasil, llega con un set de 40 instrumentos , en lo que es el último de los conciertos de jazz de una figura internacional junto a bandas de músicos chilenos.

Existe un antecedente y se registró en 1997 en el ex Teatro Monumental durante un concierto de Inti-Illimani. El invitado estelar fue el percusionista brasileño Naná Vasconcelos, a quien sólo se le conocía como señor del berimbau (instrumento base de la danza marcial de la capoeira). Pero esa noche Vasconcelos tocó absolutamente todo lo que se le puso por delante en una recordada "sinfonía percutiva".


En los años 70, cuando actuaba en la banda eléctrica
de Miles Davis. (foto: El Mercurio).

Diez años después, Airto Moreira promete repetir la jugada maestra de percusiones múltiples, esta noche en el teatro de la U. de Concepción y mañana en el Teatro Oriente (21:00 horas, de 6 mil a 18 mil pesos), con una banda de músicos locales: Ernesto Holman (bajo), Jorge Díaz (guitarra), Cristián López (piano), Quintino Cinalli (batería) y Giorgio Varas (percusiones).

"Tengo muchos tipos de instrumentos, de los más variados materiales y formas. Seguramente el que prefiero es el pandeiro, pues es el instrumento con el que empecé mi camino en la música", dice Moreira, olvidando el arsenal de 40 instrumentos que desplegará en sus actuaciones. Con ellos montará un set solista percutivo que se conoce a nivel mundial: congas, timbales, zurdo, tambores, platillos, y dos maletas de los llamados toys, accesorios mínimos que van desde semillas exóticas hasta claves y metales.

-¿Cómo llega a sonar una música con 40 instrumentos?
"Es difícil definirlo porque la mayor parte de mi show es totalmente improvisado. Trato de expresar lo que siento y de transmitir vibraciones que atraviesan la música. Por eso utilizo muchos instrumentos, según lo que el momento me sugiere".

-Junto con Hermeto Pascoal usted es el único músico brasileño que tocó con Miles Davis.
"Esos años junto a Miles fueron los que más marcaron mi carrera. Y luego con Chick Corea en el grupo Return to Forever hicimos un trabajo estimulante que dura aún hasta hoy día. Hace muy poco estuve en gira con Chick y Eddie Gómez, donde hicimos 14 conciertos en Estados Unidos y Canadá. Hago todo tipo de música. Soy un percusionista del mundo y toco con muchos colegas diferentes. La versatilidad es muy importante para mí. Vivo entre Brasil y Los Angeles, pero en realidad paso la mayor parte de mi año en todos ángulos del planeta".

-¿Algo que apuntar sobre su primer paso por Chile antes de tocar?
"Sí. Soy un amante del vino chileno y del óptimo pescado chileno. Además quedé impresionado con la maravillosa cordillera al momento de volar sobre ella. Es una de las cosas más bellas que he visto... ¡Dios debe haberse empeñado mucho cuando le tocó hacerla!".


Cuarenta instrumentos de percusión para
un set de imrpovisación solista. (foto: El Mercurio).

Entrevista con los Farrucos: “Ser persona es una cosa, ser gitano es otra”

Por Ruth Grégori, Edu Ponces, César Castro Fagoaga
Fotos: Lester Hernández

Información Recopilada de ElFaro:
http://www.elfaro.net/secciones/el_agora/20061106/ElAgora2_20061106.asp

La entrevista con Juan Manuel Fernández Montoya -Farruquito, 24 años-, Antonio Fernández Montoya -Farruco, 18 años-, y Juan Antonio Fernández -Barullo, 16 años- duró mucho más de los diez minutos anunciados inicialmente. La conversación prendió a los tres jóvenes gitanos, descendientes de la llamada “Dinastía de Los Farrucos”. Muy apegados a las raíces tradicionales del flamenco, los tres jóvenes defienden apasionadamente la necesidad de conservar los orígenes de un baile que para gitanos como ellos es, más que una profesión, una forma de vida.

¿Cómo le explicarían a un centroamericano qué es el flamenco?

Farruquito: El flamenco para mí, para nosotros, es lo mismo que va unido también a nuestra persona. Nosotros nos movemos siempre en un ambiente de arte y de flamenco. Nosotros, por ejemplo, somos jóvenes que no hemos crecido como cualquier adolescente, que después de su colegio, aunque todos hemos ido al colegio, salen de noche a las discotecas, o que con dieciocho años se van a estudiar fuera. Nosotros somos gitanos, somos personas, somos flamencos, que nos gusta vivir con la familia. Hemos aprendido a vivir dentro del arte siempre, porque nos ha gustado. No somos flamencos sólo a la hora de bailar. Cuando salimos a divertirnos, salimos de fiesta y nos reunimos con otros flamencos. Nuestro tiempo de ocio también es eso, es cantar, bailar, es aprender, es tocar la guitarra, es tocar el piano, escuchar a un músico que ha venido a la escuela. Es una manera de vivir, más que una profesión.

¿Hasta qué punto es indisoluble lo gitano y lo flamenco?

Farruquito: Es que mira, ser persona es una cosa, ser gitano es otra, ser flamenco es otra cosa diferente. Nosotros nos sentimos privilegiados por ser personas, gitanos y flamencos, pero cuando uno siente de esa manera las tres cosas van unidas a un mismo camino. Nosotros no podemos de vez en cuando ser gitanos y otras veces flamencos, nosotros somos lo que somos ¿no?.

La pregunta viene porque en una entrevista de 2003, de todo este movimiento del flamenco de “La leyenda del tiempo” para acá, del flamenco fussion, del boom del flamenco, tú lo has vivido ¿no? Has ido a Estados Unidos y hasta en Japón a bailar flamenco, entonces, tantos años oyendo hablar sobre fusión, de nuevas formas, de mezclar y el mestizaje, que alguien de tu generación esté hablando de que lo bueno es de “La Leyenda del tiempo” para atrás, que lo bueno es lo antiguo –el flamenco puro. Me sorprende de alguien que está viviendo el flamenco del…

Farruquito: ¿De una época que no me corresponde? Te explico, nosotros tuvimos nuestro maestro, a Farruco, que era nuestro abuelo, y él fue una persona que vivió la mejor época del flamenco. Entonces, a través de sus anécdotas, a través de sus videos que él nos ponía, a través de las cosas que nos contaba de la manera en que él veía el flamenco, nos ha impregnado a nosotros de esa manera de sentir. Nosotros sentimos la necesidad de no olvidarnos de esa base principal.

Pero de todas maneras nosotros somos jóvenes, y a nosotros nos encanta la gente, tenemos lo que tienen los jóvenes, descubrir cosas nuevas, ritmos diferentes, música linda, no nos gusta cualquier tipo de música. Cuando en otras entrevistas he dicho que de la “Leyenda del tiempo” para atrás es lo bueno, no es que sea lo bueno, sino que de ahí viene. Todo tiene un principio ¿no? Y el principio no es el flamenco de ahora. A nosotros nos molesta un poco la persona que lleva un año bailando y empieza a decir que ha creado un baile nuevo. Eso sí nos molesta, porque el que sabe de flamenco se está dando cuenta de que lo único que está haciendo es enmascarar el flamenco, ponerle unos escudos para que parezca otra cosa. Pero nos damos cuenta de que, incluso, la base principal del flamenco la desconoce. Para aprender el flamenco no puedes escuchar de “La leyenda del tiempo” para acá, hay que escuchar todo lo de atrás, porque para estudiar la historia no puedes empezar por hoy, tienes que empezar por ahí.

¿En qué consiste la escuela de Farruco?

Farruquito: La escuela de Farruco consiste en su personalidad, él tenía una personalidad, él sí fue creador de una escuela de baile. Es que eso es muy difícil hablarlo porque hay que tener un conocimiento y hay que saber de flamenco para darse cuenta de lo que estamos hablando, eso es difícil ¿no? Él tenía una personalidad que cuando todos los bailaores bailaban de una manera, él surgió de bailar de otra muy diferente. Entonces, claro, le estaban diciendo que era un creador del baile flamenco, los mismos flamencos le decían que él estaba creando el nuevo baile. Pero él nunca se olvidó de la base principal del flamenco, siempre respetó el flamenco tradicional, siempre respetó que una soleá fuese una soleá, una bulería, o sea, los palos del flamenco tal y como era, vestir como vestían los bailaores, ¿no? Y todas esas cosas. Nosotros hemos aprendido de esa personalidad de Farruco. Cuando decimos “Escuela de Farruco”, decimos su personalidad, lo que él defendía.

Entonces podría ser perfectamente que alguien venga ahora, y teniendo en cuenta el principio de la historia, como vos decís, ponga un punto de inflexión que diga: “bueno, cambiemos”

Farruquito: Claro, y yo respeto todo eso, pero como tú bien has dicho, teniendo en cuenta la historia.

Farruco: Yo creo… ¿puedo interrumpir? Yo creo que lo que hay que hacer, o sea, lo que estaría bien hacer, es aportar algo, o sea, enriquecer algo, no desvirtuarlo.

Farruquito: Es lo que estamos hablando. Es que nosotros llegamos un día con un violín, después de que la música clásica lleva toda la vida vistiéndose de smoking para tocar el violín sobre el hombro, y ahora tú llegas con un violín ¿vale? Y lo tocas con unas zapatillas. Yo no digo que no estás creando, pero sí digo que te estás olvidando un poco de los principios. Además, yo creo que es por respeto a lo que nuestros antepasados han sufrido por llevar la cultura. O sea, la llevo yo, si tengo un título y quiero hacer algo nuevo, perfecto, está muy correcto, te admiro, pero también tú debes de respetar un poco los cánones de las cosas ¿no?

Farruco: Es más, nosotros mismos, lo que es el baile en sí de nosotros mismos, no tiene nada que ver con lo de mi abuelo.

Farruquito: Nada que ver con lo de Farruco

Farruco: A parte de que él fue…

Farruquito: Era un genio

Farruco: Y somos la gente que está aprendiendo, ahora mismo. Date cuenta de que mi abuelo tendría ahora setenta años, yo tengo dieciocho. Jamás podrás bailar, porque ni sientes igual, ni se vive igual. Antes se pasaba mucha fatiga, mi abuelo es una gente, en su tiempo ¿no? No tenía las facilidades que hoy tenemos gracias a…

Farruquito: Hoy cualquier persona tiene un teatro, y antiguamente tenían que bailar para comer y sobrevivir.

Farruco: Se baila de otra manera diferente. Pero nosotros a lo mejor hemos enriquecido en ritmo, hemos enriquecido en música, en las guitarras, que suenen más afinadas, con otras clases de música. Con otras clases de música me quiero referir a más melodías, pero seguimos respetando los ritmos, nosotros salimos a bailar por soleá y bailamos una soleá, salimos a bailar por bulerías y bailamos por bulerías, salimos vestíos como salen los bailaores flamencos…

Farruquito: Un buen ejemplo es Paco de Lucía. Paco de Lucía ha enriquecido la guitarra como nadie lo había hecho antes, pero Paco de Lucía no ha olvidado de quién aprendió, de Ramón Montoya, del Niño Ricardo, que fueron los guitarristas flamencos de antes, ellos fueron los que crearon esa base. Paco de Lucía, aunque haya tocado con Chick Corea y haya hecho diabluras, porque ha sido el mejor músico que hay en el flamenco, pero cuando coge la guitarra y toca por soleá, se sigue poniendo una camisa, sigue tocando por soleá sentado en una silla. Paco de Lucía no se ha colgado la guitarra y se ha peinado a lo… a lo afro y ha tocado una soleá con una guitarra eléctrica, ahí es donde creemos…

Que eso está pasando demasiado…

Farruquito: Eso está pasando demasiado. Nosotros lo respetamos, pero no lo compartimos, porque pienso que el flamenco hay que respetarlo, el flamenco es una cultura.

Todavía no te gusta nadie cómo baila

Farruquito: Síii. Mira, esa pregunta, esa es una cosa que han dicho de mí que es una mala interpretación. A mí me preguntaron que por quién era la persona que yo me regía bailando, o sea, la persona que yo seguía. Yo dije que no me seguía por nadie, exceptuando a mi abuelo, eso no quiere decir que no me guste nadie bailando. Si a mí no me gustase nadie bailando hoy en día yo no tendría las ganas de bailar, no tendría motivación ninguna.

Farruco: Bueno, hay algunos que también están por ahí que…

Farruquito: …que se aprovechan de la situación, pero bueno, eso es como en todo.

¿Alguien como quién?

Farruquito: No me gusta dar nombres

Ja ja ja… no preguntaba alguien que se está aprovechando, preguntaba si hay alguien que te gusta

Farruquito: Claro que sí, nosotros admiramos a muchísimos artistas. Mira, da la casualidad que aparte de los que ya todo el mundo conoce, que son Antonio Canales y otros más, aparte de esa gente, da la casualidad que nosotros conocemos a personas que desgraciadamente no son muy conocidas, por eso mismo, porque no hacen un flamenco comercial, entonces tardan más en darse cuenta que son pedazos de artistas ¿no? De hecho, uno de ellos ahora va con mi hermano Farruco en Madrid, se llama José Maya. Hay otro bailaor muy bueno por ahí, que ya la gente conoce un poco más que era el que bailaba antes con Antonio Canales, un artista que nosotros admiramos mucho. O sea, estoy dando nombres y estarái diciendo ¿quién son esa gente? Eso es lo que a nosotros nos da pena, que los mejores bailaores, los que más flamencos son, tarden más en subir, y en darse cuenta la gente de que son pedazos de artistas. Y la persona que llega, y que se acompaña de lo comercial, del último diseñador de moda y de no sé qué, fue de momento a flote.

Farruco: Está bien, si quiere esforzarse en tener el mejor diseñador de moda, a nivel de imagen ¿no?, a tener unas buenas luces, a tener un buen vestuario. Eso está muy bien, porque eso enriquece, pero si tú no desvirtúas después el flamenco que vayas a hacer. O sea, no quiere decir que porque te vistas de Dolce Gabana o te vistas de sastre…

Farruquito: …ya sepas bailar flamenco.

Farruco: Aunque suene la música flamenca. Entonces eso está pasando también.

Farruquito: Tú puedes llevar a músicos muy buenos, que tocan muy bien flamenco, pero tú no tienes ni idea. Entonces, ahora ¿eso quién lo distingue? ¿Ustedes lo distinguen? No lo distinguen. Hay muy pocos flamencos que lo distinguen. Claro, como la mayoría de un público no entiende de flamenco, la mayoría de un público, tú metes en un teatro y ¿cuántas puede haber que entiendan el flamenco?

Farruco: Yo creo que también tú puedes bailar cualquier otra clase de baile, y no tienes por qué llamarlo flamenco.

Farruquito: Exactamente.

Barullo: También los hay que hacen danza contemporánea, y cualquier cosa y le ponen flamenco.

Farruco: Estuvimos en Cuba, hemos estado en un festival de danza, con bailarines de contemporáneo, clásico, y he hablado con uno de ellos y comentábamos que si yo fuera a ver, por ejemplo, un espectáculo de contemporáneo, y yo me siento en el teatro, y sale un artista de contemporáneo bailando flamenco, yo digo: “Pero bueno, yo he venido a ver bailar contemporáneo ¿qué me estás contando tú, bailando clásico y flamenco?

Farruquito: Claro.

Farruco: Y yo como flamenco, voy a un espectáculo de contemporáneo, y a mí me gusta ver contemporáneo, y no me gustaría ver clásico flamenco. No. He ido a ver contemporáneo. Entonces, si hay gente que va a ver flamenco…

Farruquito: ¿por qué no ve flamenco?

Farruco: …quiere ver flamenco, solo. No es que el contemporáneo y el clásico no sea bueno, nos encanta además, nos gusta.

Farruquito: Ahora, por ejemplo en Madrid, van a hacer una colaboración con bailarines de tap. O sea, a nosotros nos encanta compartir.

De izquierda a derecha: Barullo, Farruquito y Farruco

Entiendo muy bien eso, pero me sigue sorprendiendo porque con el boom del mestizaje en España ¿no? Entonces ¿cuándo se puede mezclar?

Farruquito: Nosotros no somos nadie para decir cuándo se puede mezclar. Nosotros pensamos que una cosa es mezclar y otra cosa es compartir. De toda la historia de la música se ha visto que un artista, no sé, un bailarín de tap ha podido compartir el escenario con un bailaor de flamenco, pero ¿a que el bailarín de tap no ha intentado hacer flamenco porque no ha sido lo suyo? Y si ha hecho flamenco, no lo llames tap, llámalo flamenco. O sea, llamar a las cosas por su nombre. Si tú te estás tomando una copa de vino tinto ¿por qué le llamas vino rosado? ¿Porque a ti te parece rosado? No, señor.

Barullo: yo creo que a ese que le diga rosado hay que decirle “estás equivocado”

Farruquito: “Estás equivocado”. Solamente. Y lo malo de esto es que esas ciertas personas que hacen eso son las que más confunden al público. Claro, cuando van a ver un espectáculo de alguien que baila flamenco, que sólo es flamenco, está bailando por soleá. La gente dice: “ay, pero no he visto aquí cantar música, yo no estoy viendo aquí los violines y las pantallas que vi en el espectáculo anterior. Claro que ahí está la confusión…

Farruco: Eso no es flamenco.

Farruquito: …¿Eso no es flamenco entonces?...

Farruco: Cuando en realidad lo que no es flamenco es lo primero que ha visto.

Farruquito: Y claro, eso es muy difícil. Y cuando tú vas a ver torear al mejor torero, vamos a poner, todo el mundo conoce a Curro Romero, los toreros más nombrados. Si tú hubieses ido a la primera corrida de Curro Romero, y a la última, tú siempre hubieses visto a Curro Romero vestido de lujo, con una muleta roja, torear un toro. ¿Por qué has ido a verlo en toda su trayectoria? Si Curro Romero, cuando ha sido el más conocido no se ha subido en una silla para torear, ni ha toreado con la capa de Supermán. ¿Por qué vas toda la vida a ver un torero? Porque con ese torero sabes que lo que estás viendo es tauromaquia. No por ser más conocidos, en la plaza de toros, en vez de una banda de música taurina tienen que ponerle a los Rolling Stones ¿verdad? Eso es lo que nosotros defendemos.

Decías en la conferencia de prensa que el flamenco puro es sólo baile, cante y toque.

Farruquito: No, el flamenco puro es todo lo que se haga de verdad. El flamenco tradicional sí es baile, toque y cante. El tradicional. Es que no tiene que ver la tradición con la pureza. La pureza puede ser... puedes ser pura en tu arte, puedes bailar, puedes cantar, y como tú es lo que sientes ¿por qué no va a ser puro? Ahora, lo tradicional quiere decir lo primitivo de cómo empezó el flamenco. Empezó con un cante, un toque y un baile. Mira, cuando Caracol, ¿sabéi quién e Caracol?, cuando caracol comenzó a cantar, hizo una zambra, con un piano. La gente comenzó a decir si era flamenco o no era flamenco, entonces Caracol explicó que él no estaba cantando flamenco, que él cuando cantaba por seguiriya cantaba con una guitarra. Pero ahora quiero hacer una zambra, y la zambra siempre se ha hecho con un piano. Le llamaba a las cosas por su nombre. Mientras que tú le llames a las cosas por su nombre yo creo que vas bien, no le estás faltando el respeto a nadie. Es lo que les dije, esta conversación duraría veinte años…

En este proceso de flamenco fusión, los mil usos que están haciendo y todo. ¿Cómo lo véis al flamenco dentro de cincuenta años? (Tres largos segundos de silencio antes de que el primero se anime a responder).

Farruco: Vestido de astronauta.

Barullo: Vestido de astronauta.

(Risas)

El traje les va a quedar más grande

Farruco: Mientras pensemos así, y haya gente, como hay gente todavía, que exactamente son las que menos pero hay, mientras haya gente que sientan como son

Farruquito: Y que sienta el flamenco

Farruco: Exactamente, de verdad.

Farruquito: …que les guste, que ame el flamenco de verdad, esto perdurará. Yo creo que todo tiene que volver, igual que la moda

Farruco: Ahora se vuelven a llevar los pantalones de campana

Farruquito: Pues igual, yo creo que se volverá a llevar el flamenco

¿Cómo creen que los ven los demás bailaores?

Farruquito: No lo sé.

Farruco: Pregúntale a ellos.

Es decir, ustedes tienen bien definido su discurso, creen en lo que dicen

Farruquito: Claro, porque nosotros creemos en lo que hacemos, aunque no vayamos a la moda

Seguro que ellos también ¿no?

Farruquito: Claro, totalmente, pero nosotros no intentamos ir a la moda ¿entiendes? Nosotros creemos en lo que hacemos, y cuando vemos a alguien, que está ahí arriba, triunfando, nos da alegría. Pero a la hora de nosotros intentar subir, no intentamos hacer lo que él está haciendo, porque no es lo que nos gusta. Entonces no sé lo que piensan ellos, lo mismo ellos piensan que nosotros somos anticuados, no lo sé. Es más, no nos preocupa, aunque sí nos importe. No nos preocupa lo que existe, porque nosotros somos jóvenes, humildemente tenemos que aprender todavía todo, aprender muchísimo, pero intentamos hacer siempre… sentirnos satisfechos con nosotros mismos, no económicamente.

Hace un rato mencionabas que tu hermano se va a estar presentando con músicos que vos decías son músicos muy buenos pero que no se conocen, no han tenido la oportunidad de que la gente los escuche, los vea bailar, y que por lo tanto no son comerciales ¿Qué diferencia hay entre ellos y ustedes?

Farruquito: Diferencia no hay ninguna, cuando hay una diferencia entre un músico comercial y otro que no lo es simplemente es que, hay personas, yo conozco a muchísimos flamencos que se han pegado toda la vida haciendo flamenco, y hasta que no han desvirtuado o desestructurado la música no se les ha conocido. Para mí, ese flamenco ha dejado de creer en él. Si tú llevas toda tu vida defendiendo un estilo, y te das cuenta que así no comes, cuando cambias tu forma…

Farruco: Ya no tanto melódicamente y musicalmente, estamos hablando de bailaores. Tú por ejemplo puedes, lo que ha dicho él, una cosa es compartir y otra cosa es mezclar. Yo puedo bailar mejor con una soleá un poco más desvirtuá pero no muy desvirtuá, porque a lo mejor se meta en jazz o en rock, a lo mejor más melódica, una canción por soleá, en vez de soleá tradicional. Pero yo sigo bailando soleá, y sigo bailando flamenco, no tengo por qué, porque la guitarra o la música desvirtúe melódicamente yo bailar de otra forma para comercializarlo.

Ustedes definen mucho el ser gitano a partir del flamenco, pero no es sólo, lo único...

Farruquito: No. Hay muchísimos, muchísimos, muchísimos gitanos que no son flamencos.

Farruco: Paco de Lucía no es gitano

Farruquito: Y es uno de los mejores. Gitano, para mí, es una persona de su raza. Antiguamente también, claro, porque las cosas han cambiado mucho. Nosotros somos personas que no tenemos nada que ver, mi vida no tiene nada que ver con la de mi abuelo, a lo mejor la de mi abuelo no tenía nada que ver con la del suyo. La vida ha evolucionado mucho. Por eso te decía antes que el gitano es una persona normal y corriente, que vive igual que todo el mundo. Nosotros hemos ido de uniforme al colegio igual que todo el mundo… Los gitanos es verdad que se han sentido discriminados, los gitanos como los negros.

Farruco: Una raza que ha sido marginada.

Farruquito: Una raza ha sido marginada siempre. Entonces claro, los gitanos antiguamente no tenían esas oportunidades que tiene ahora ¿no?

Andaban errantes

Claro que sí, ahora ya no. Todavía los hay, algunos, pero la mayoría vive en sus
casas, como todo el mundo…

Farruco: …con televisor de pantalla plana…

Farruquito: …y van a su colegio. No sé, la vida cambia, y la gente tiene que cambiar. También el que quiera cambiar, porque todavía hay salvajes ¿Por qué hay salvajes todavía? Tú pregúntale a un salvaje por qué el quiere ser salvaje

Pero a pesar de las cosas que han cambiado con el tiempo ¿qué sigue definiendo el ser gitano?

Farruquito: Eso es muy difícil explicarlo, yo no sabría explicártelo. Eso hay que sentirse gitano para…

Farruco: Es una manera de sentir…

¿Cómo es esa manera de sentir?

Farruquito: Es que no hay leyes del gitano de cómo se debe sentir, cómo debes reaccionar para ser gitano…

Farruquito: ¡Claro!

(De repente se desata un “barullo” entre los tres jóvenes gitanos que hablan al mismo tiempo intentando explicar algo casi inexplicable

Farruco: De repente naces gitano…

Farruquito: …y ya.

Barullo: Lo que sí podemos hablar del gitano y del flamenco es: si eres gitano, podrás bailar gitano, si no lo eres puedes bailar flamenco. Gitano, no.

Farruquito: Es lo mismo que el negro que canta blues. Como un negro canta blues jamás en la vida puede cantar un blanco.

Farruco: Si yo soy por ejemplo un cubano… yo puedo bailar salsa, pero no voy a bailar salsa como un cubano.

Farruquito: Exactamente.

Farruco: …Un cubano que baile bien, no cualquier cubano.

Farruquito: Es muy difícil. Explicar eso de verdad que es bien difícil.

Farruco: Es algo muy fuerte, es una raza, que es el flamenco ¿no? Que es exactamente una raza que… digamos que el flamenco viene de lo gitano

Farruquito: De personalidad, de cosas muy claras, de caminos muy bien marcados: Yo quiero esto y aquí voy a morir ¿no? También hay muchos artistas que no son gitanos. Hay muchísimos artistas que han muerto de hambre por seguir en su camino ¿no?

Farruco: Esa es la pena, es lo que nosotros resaltamos siempre porque la pena é, qué tienes que hacer otras cosas que no sean digamos puras.

Farruquito: En su esencia ¿no?

Farruco: … para estar arriba tienes el arte y tienes que hacer cosas que hoy día está todo el mundo haciendo. O sea, es que hoy lo original parece el flamenco tradicional. ¡Porque todo el mundo está haciendo lo mismo! ¿Es que hoy lo original es el flamenco o qué? ¿Qué pasa?