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sábado, agosto 12, 2006

Chano Domínguez y Martirio funden la copla y el jazz en el disco 'Acoplados'



El pianista y la cantante cuentan con el respaldo de la Orquesta de RTVE

S.C., mayo de 2004

Acaba de nacer la 'tonadijazz'. Chano Domínguez y Martirio han logrado que una nueva fusión cuaje, la del jazz con la copla española. 'Acoplados' "trata de releer la copla desde otro punto de vista, creándole un escenario musical nuevo". Con estas palabras, la cantante onubense sintetizaba la intención del disco en la presentación que tuvo lugar en el Teatro Monumental de Madrid el 18 de mayo de 2004. Y es que en este mismo escenario fue donde se grabó el pasado enero este álbum en el que participan la Orquesta de RTVE y músicos del flamenco jazz como Perico Sambeat o Guillermo McGill. Juntos interpretan un repertorio de doce temas de la canción española tradicional.


Martirio presenta 'Aclopados' (Foto: Daniel Muñoz)

'La bien pagá', 'Torre de arena', 'Ojos verdes', 'Yo soy esa'... Son las coplas de siempre, las que muchas veces los cantaores flamencos han hecho suyas, pero se presentan en 'Acoplados' totalmente renovadas. Y es gracias a que Chano Domínguez y Martirio han consolidado la fusión entre el jazz y la canción española en la que vienen trabajando desde 'Coplas de madrugá' (1997). Ahora es a lo grande, con la Orquesta de RTVE, con big band y con primeros nombres del jazz flamenco como acompañantes, entre ellos, Perico Sambeat y Guillermo McGill.

Martirio dice de este disco que es "a la vez tradicional y avanzado". Y con ella coincide Pedro Piqueras, director de Radio Nacional de España cuyo sello musical RTVE Música ha editado el álbum: "Se trata de un desafío fascinante capaz de unir manifestaciones geográficamente distantes para dar un homenaje a la copla desde una mirada contemporánea".

Podía haber sucedido hace décadas, pero no fue así. "Si en los años 40 y 50 las fronteras españolas hubieran estado abiertas, músicos de todo el mundo hubieran venido a aprender nuestras melodías y adaptarlas a sus repertorios", explica la tonadillera. La fusión estaba quizás en el aire, como cuenta Chano Domínguez: "Entre mis primeros recuerdos se encuentra la figura de mi madre haciendo las labores del hogar mientras tarareaba la música que sonaba en su radio, la copla". Y al tiempo sonaba el jazz en las bandas sonoras de las películas de Hollywood, con esas canciones que procedían del mismo lugar que la copla y que el flamenco, del pueblo. No debe haber tanta lejanía entre Billie Holiday y Concha Piquer.


Chano Domínguez y Martirio

Martirio y Chano Domínguez van a estrenar el directo de 'Acoplados' en formato de trío los días 29 y 30 de junio en el Teatro Español de Madrid. Habrá que esperar hasta septiembre para que ofrezcan la versión con orquesta. Como avance, 'La 2' de Televisión Española va a emitir el sábado día 22 de mayo la grabación de 'Acoplados' que se realizó en el Teatro Monumental cuando se gestaba el disco.

OMNI, Grupo de Rock Progresivo- Colaboración de Chano Domínguez

Omni surge en un momento poco propicio para el rock sinfónico, ¿qué los motivó a formar una banda alejada de los estándares musicales predominantes en los últimos años de los ochenta y principios de los noventa? ¿Quiénes integraban a OMNI en un principio?

José Luis Algaba: "La verdad que los motivos fueron muy simples, todos estábamos enamorados del sinfónico, y del Rock Andaluz. Las músicas alternativas, por aquel entonces Jazz, Folk, Sinfónico, estaban muy desasistidas, pero el sinfónico en España entre las alternativas era la más olvidada de todas. Y también, como ahora, las bandas sinfónicas (ahora progresivas) españolas teníamos que intentar salir por una discográfica de allende nuestras fronteras.Por aquel entonces, Omni lo formábamos como miembros activos del proyecto, Michael Starry (guitarra solista), Salvador Vélez (guitarra), Pepe Torres (vientos) y yo. A la batería estaba J. M. Colón (luego lo sustituyó Mario Bocanegra), y a los teclados colaboró Chano Domínguez".

¿Cómo se llevó a cabo la grabación de sus primeras maquetas? ¿Cómo se da la relación con Chano Domínguez?

"La primera maqueta se grabó en los estudios Audi-Sur, de Chano Domínguez. Esta experiencia fue muy bonita. Mientras duró la grabación estuvieron por allí desde Kiko Guerrero (Imán), Tito Alcedo, J. Vélez (Cai), y la verdad estuvimos muy bien arropados por estos monstruos del Rock Andaluz. Sus consejos, sus visiones y los momentos mágicos que allí vivimos serán inolvidables para los Omni.
La relación con Chano se centró, en principio, exclusivamente en cómo grabar en sus estudios una maqueta de muestra para una discográfica francesa (Musea). O sea, la de un ingeniero de sonido, y unos músicos que allí grababan. Lo que pasa, es que se habló con él para que colaborara en algún tema, pero Chano que aparte de grandísimo músico, es una grandísima persona, se metió en el papel del todo, y colaboró, y de qué manera, en todos los temas que allí grabamos. Después intentamos una grabación en DDD, en otro estudio, ya que Chano por su profesión (músico de tiempo completo), y por falta de medios en esos momentos, no podía hacerla. Fue un gravísimo error que hemos venido pagando desde hace mucho tiempo. Fue una grabación muy deficiente en lo que respecta a las mezclas y post producción. Una gran inversión que no sirvió para nada. Una pena".

"Tras el Puente" tuvo que esperar enlatado casi 10 años ¿Alguna vez creyeron ustedes que esta grabación jamás iba a ver la luz? ¿Qué resultados han obtenido tras la edición de ésta?
"Nosotros, como músicos que no podemos dejar de tocar, seguimos con otros proyectos, pero el que más nos había ilusionado de todos, "Tras el Puente" fue archivado en el fondo del último cajón. No creíamos, ni por asomo, que se hablara de él, siquiera. Pero un día, Paco Barroso se pone en contacto con Michael y le comenta la opción de que Luna Negra, discográfica mexicana, edite este trabajo, y todo cambió.Nos replanteamos la vuelta al escenario de Omni, en una reunión que tuvimos, después de que lleváramos, en algún caso, sin vernos, incluso años. Y gracias al empujón de gente tan entusiasta como Manolo Pizarro y José Manuel Iñesta (en España) y de los amigos mexicanos, Rubén Araiza (editor de la revista El Parteaguas), Juan Antonio Camacho, Luis Guillermo González y el programa de radio Eufonía (www.eufonia.net) y muchos más, Omni volvió a la vida. Tras la edición de "Tras el Puente" hemos entrado, nuevamente en el mundo progresivo internacional, participando en la V Edición del BAJA-PROG de Mexicali, junto a la flor y nata de las mejores bandas progresivas; hemos actuado junto a los Cast, de México, en Jerez, y hemos puesto nuestro granito de arena para añadir nuestra visión del progresivo, al mundo.

Ahora que Omni ha vuelto a los escenarios, ¿qué cambios han notado en cuanto a los seguidores del rock progresivo, la prensa, el interés por esta música? ¿Podemos hablar de una nueva acometida del rock andaluz?

"Cuando salimos, estábamos más solos que el "1". Ahora estamos súper arropados, por muchos seguidores que creen en nuestro proyecto. Estamos arropados por tres casas disqueras, que esperan grandes cosas de Omni. Estamos arropados por un mercado que esta creciendo día a día de una manera impresionante, quizás no al nivel de grandes discográficas y por tanto de ese mercado que ellos dicen controlar, pero que no es tuyo, que es de todos los quieran utilizarlo. Están equivocados los que piensan que discográficamente el progresivo es muy limitado. Quizás lo que necesita este mundillo es algo que pueda demostrar que ese mercado para nada está cerrado, como empezar a promocionar de una manera más arriesgada. Si alguna vez, creemos, se ha tenido la oportunidad de con un nuevo estilo de música (nuevo por aquello de...) abrir mucho más el mercado del progresivo, y si estamos ya en el Siglo XXI, el año del progreso, creemos que ese momento ha llegado. Tanto las bandas como las discográficas deben entender que el mundo musical esta desfasadísimo debido a las cabezas pensantes de las grandes discográficas comerciales, que por un Real venden el ruido de una trocola como tema musical.

Hay prensa que apuesta por el progresivo. Hay estamentos privados y oficiales que apuestan por el progresivo, hay discográficas que apuestan por el progresivo, hay bandas, muchas bandas que quieren triunfar de una manera u otra con el progresivo y están millones de seguidores que esperan que algo renueve el sentido de la música que se escucha. Existen por tanto, todas las condiciones necesarias para que el progresivo, a nivel mundial, rompa ese molde preestablecido de música para unos pocos, y que se convierta, en lo que los 70 llegó a ser, e incluso superar ese nivel de audiencia que tuvo el sinfónico con bandas como Camel, Pink Floyd, Genesis, Yes, King Crimson, Iceberg, Triana, Alameda, Guadalquivir. No sabemos cuantas bandas de Rock Progresivo Andaluzas existen en estos momentos. Sabemos que algunas que intentaron salir después de la movida andaluza, lo hicieron con muchas influencias anglosajonas, y para nada se escuchaban esas melodías características del sur. Sí sabemos lo que queremos en Omni. Y esperamos que este segundo trabajo tenga algo de esas influencias, para recordar a todos que ese Rock Andaluz puede funcionar a las mil maravillas, dentro del progresivo internacional".

Sabemos que ya tienen un nuevo disco, "El Vals de los Duendes".
Háblenos un poco de ello, de los temas que han compuesto.


"Nuestro nuevo disco tiene 8 temas (1 arriba, 1 abajo). Creo que en este nos acercamos un poco más a nuestras raíces, no de una manera exagerada, pero sí que es verdad que Andalucía está presente, como parte importante que fue del progresivo, con el rock andaluz. Ahora bien, no olvidemos que Omni seguirá con su línea melódica (refiriéndonos a las muchas melodías que siempre nos gusta utilizar), y a la vez podemos asegurar que este trabajo va a ser más potente en ritmos, que el anterior.

Pues los temas son:

1 Casapuerta.
2 El Vals de los Duendes
3 La Ronda da las Dunas"
4 Rompeolas
5 Como en la noche y el día
6 Charco de la Rana
7 Faro de Trafalgar
8 Mexicali (El sueño del duende)
Todos los temas están compuestos por OMNI, e igualmente sus arreglos".

¿Cómo surgieron estos temas? ¿Son temas nuevos o ya se tenían desde antes?

"Bueno, si hay temas nuevos y también hay temas recuperados y actualizados de la época anterior. Así tenemos los temas 2 y 3. Luego hay algún tema recuperado de un proyecto posterior a la primera época de Omni ("Rompeolas"). El primer tema es la Intro que se hizo en Mexicali, con algún arreglo, y todos los demás son nuevos.
La composición de los temas tiene que ver mucho con el nombre del álbum. En Andalucía la mitología de los duendes es un poco como la mitología de estos en los demás sitios del resto del mundo. Pero también es un símil (el de duende) a la gracia, el salero, la bondad, el cariño, la amistad, el amor..., todos esos condimentos que hacen de cualquiera, una buena persona, popularmente hablando. Y los niños, como decimos por aquí, tienen mucho duende, o mucho ángel, como decimos también en Andalucía. Y todos debemos, al menos deberíamos, tener algo de niños. Se vive mejor. Así que los temas lo hemos ido engarzando, de forma, que la fiesta de los duendes, y ese baile en el que están dure hasta Mexicali, el cenit. Pero nosotros podemos hablar maravillas de estos temas, y lo mejor es que la gente escuche y decida si esa fiesta ha merecido la pena".

Remontándonos a los inicios del grupo, ¿alguna vez pensaron que Omni estaría vivo después de 10 años de actividad tocando al rededor del mundo y compartiendo escenarios con lo mejor del rock progresivo actual? ¿Qué futuro le auguras a Omni y, en general, al rock sinfónico en España?
"La verdad es que a finales de los 80 Omni quería comerse el mundo. Luego el tiempo nos fue bajando escalón a escalón a la realidad. El tiempo que estuvimos separados no creímos posible ni que el CD viera la luz. Menos mal que Luna Negra estuvo ahí, y quiso cambiar nuestro destino, esa es la verdad. Y desde entonces hemos ido subiendo escalón a escalón, pero por la verdadera escalera, la del trabajo diario y duro, y la escalera de la fe que tenemos en nuestro proyecto.
¿Por qué Omni, con un solo CD grabado hace 10 años, ha dado tanto que hablar en el mundo internacional progresivo? Nosotros también nos queremos enterar. Y creemos, sinceramente, que con este trabajo nos vamos a enterar. La apuesta es enorme por parte de todos, discográficas y banda. Nosotros tenemos muchísima fe en nuestras posibilidades. En los conciertos la gente que va a escuchar Omni lo hace en silencio, sin perderse absolutamente ningún toque ni melodía. Y es lo que vemos por delante. Es muy importante que esto ocurra. Es la guía que nos dice que este trabajo podría significar el respaldo definitivo, después de 16 años de existencia. Creemos en nuestro futuro como banda sinfónica y progresiva. Desde esta tierra del sur europeo, las músicas siempre han estado en un lugar privilegiado en la vida cotidiana popular. Nosotros hemos convivido con ritmos flamencos, y sus cantes, pero también hemos tenido muy cercano el mundo sinfónico anglosajón, y sobretodo, aquel que nos mostraba las melodías que nos llegaban al corazón. La música progresiva anglosajona y la hispana son muy importantes. Esa alquimia la queremos trasladar a nuestros trabajos. Creemos que lo conseguimos en "Tras el Puente", y todos los que escuchen nuestro segundo trabajo verán esta historia nuevamente hecha realidad".

¿Hay algo más que quieras agregar?

"Agradecer a tantos y tantos amigos que hemos conocido en este mundo. Pedir perdón a otros a los cuales les hemos podido fallar. Solo decirles que si ahora no se puede, quizás el próximo año sí. Y pedir a los progresivos que las palabras están muy bien, pero ahora ha llegado el momento de los hechos. Cada uno sabrá cómo. Hay muy buena gente, y emprendedora, que quiere hacer algo. Luchemos todos juntos por ello".

Chano Domínguez estrenó en 'Jazz Costa' su nuevo Proyecto

Información tomada de GranadaDigital:
http://www.granadadigital.com


21/07/2006 - 11:54

Redacción GD

El pianista gaditano Chano Domínguez dio a noche en el festival Jazz en la Costa la premier de lo que va a ser su gran proyecto de futuro inmediato el New Flamenco Sound. Grande en tamaño porque resulta ser una suerte de cumbre de los músicos españoles de jazz con mentalidad flamenca, y grande también en sonido puesto que esta miniorquesta de diez miembros se abraza a un sonido eléctrico y poderoso que recuerda los tiempos en los que Chano hacía rock andaluz con el grupo Cai.

Chano se ha convertido en un número uno en este país y actúa ya a aforo completo allá donde va. En Jazz en la Costa hacía días que no quedaba ninguna entrada para esta presentación. Es más, el gaditano cuenta con un público fiel, entregado y muy efusivo que retroalimenta como pocas veces se ve en el jazz la labor del artista, allanando su camino y facilitando que sus conciertos se cuenten por triunfos. Incluso con propuestas más arriesgadas y disruptivas como la que ahora presenta, y llevará en unos días al Festival de San Sebastián.

Con los nervios lógicos de la ocasión, Domínguez abrió el concierto con material también nuevo ‘Cilantro y comino’ fue la primera pieza para seguir luego por bulerías. Pero hablamos de bulerías muy lejanas del sonido acústico habitual en el, puesto que la incorporación de guitarras eléctricas, vientos sintetizados y teclados han robustecido su sonido hasta altísimos niveles de presión. Gran trabajo en esto del saxofonista revelación Libert Fortunyy que con el saxo y el EWI (sintetizador de boca) trababa gran parte de este nuevo timbre; mención especial merece también la multinstrimentista Marina Albero a cargo del salterio, teclados y Vibráfono coloreando esta nueva música de Chano Domínguez.

Músicas de composición reciente y que serán publicadas en disco a la vuelta del verano, y que remató en los bises con temas más tradicionales suyos, es el caso de ‘Oye como viene’ y la ‘Rumba pa Jerry’ donde ya los músicos relajados pudieron lucirse individualmente tras un par de hora previas reconcentrados en la labor de equipo. Llegó, tocó y triunfó, nada nuevo en la carrera de este titán andaluz.

Michel Camilo y Tomatito, un dúo imbatible en Dinamarca

Copenhague, 12 jul (PL) El guitarrista español Tomatito y el pianista dominicano Michel Camilo fusionaron de nuevo aquí jazz y flamenco, una mezcla que actuó como un elixir paradisíaco sobre más de mil almas vibrantes de entusiasmo.

Ambos triunfaron la víspera en el Festival de Jazz de Copenhague. Durante hora y media la nueva sede del Teatro de la Opera, de la capital danesa, pareció arder inflamada por la música.

Los dos se retaron todo el tiempo, en fraternal duelo artístico, intercambiando guiños y sonrisas como un alerta que preludiaba el próximo reto mientras piano y guitarra se hermanaban o entablaban un duelo para superarse a sí mismos.

El público deliró cuando entraron de lleno en la versión de Spain, de Chick Corea, con Camilo haciendo de las suyas en un piano que se le rendía sin reservas.

Camilo y Tomatito son eclécticos y en su mezcla caben otros géneros como el tango, por ejemplo. Anoche este entró, como por su casa, con Adios Nonino, del quebrantador Astor Piazzolla, al que cada uno aportó los matices de su identidad, la herencia de sus tradiciones, sin afectar la esencia.

Su actuación, a la que precedió otro concierto admirable de Michael Portal y Richard Galliano, cerró por todo lo alto con La vacilona, uno de los grandes temas compuestos por Tomatito. La última joya de una corona que ambos ciñeron, soberanos.

Desde que iniciaron su colaboración a finales de los años noventa, los dos han recorrido el mundo con Spain, ganador de un Grammy al mejor disco de jazz latino.

Ahora repiten la jugada con Spain Again, nacido después de que volvieran a tocar en julio de 2005 en un festival en Holanda.

Michel Camilo y Tomatito sacan su lado más Romántico en Spain Again

Por Nuria Abad

Información tomada de UltimaHoraDigital:

http://www.ultimahora.es/segunda.dba?-1+10+369546

El pianista dominicano Michel Camilo y el guitarrista de Almería Tomatito volvieron ayer a Costa Nord con su particular encuentro entre el jazz y el flamenco con el que recorrerán los mejores escenarios de medio mundo hasta febrero del año que viene.

Seis años después de su extensa gira con «Spain», disco con el que ganaron un Grammy Latino, han vuelto a juntarse en «Spain again», un disco homenaje al compositor argentino Astor Piazzola «en el que nos salió la parte más romántica», en palabras de Tomatito, a las que Camilo añadió que se trata «de un trabajo más profundo y rico en melodías, en el que utilizamos más los silencios y los espacios sonoros».

Ambos artistas realizaron estas declaraciones en una comparecencia ante la prensa ofrecida horas antes del concierto, en la que también explicaron que este segundo viaje musical en común surge de un planteamiento diferente a aquel primero, «ya que el reto estaba en demostrar cómo hemos crecido como músicos».

La «suite» dedicada a Piazzola, compuesta por tres composiciones del argentino -«Libertango», «Fuga y Misterio» y «Adiós Nonino»- es «la piedra angular» del nuevo disco, que se abre con una versión de «El día que me quieras», de Carlos Gardel. Se suman dos temas compuestos por Tomatito («La tarde» y «A los nietos», dedicada a Pat Metheny), dos de Michel Camilo («From Within» y «Twilight Glow») y un homenaje a Chick Corea con el tema «La fiesta». Además, explicó Camilo, hay una colaboración del dominicano Juan Luis Guerra, que es un «gran amante del flamenco», con su canción «Amor de Conuco».

Sobre la interacción entre piano acústico y guitarra flamenca, Michel Camilo reconoció que «no es fácil, aunque son dos instrumentos que se pueden llevar bien siempre que no haya competición». «Se trata de pasarla bien y cuidarnos el uno al otro musicalmente», agregó Camilo, quien consideró que, para ello, lo más importante es dejar el ego a un lado antes de subir al escenario y entonces, dijo, «se hace magia y música a un nivel mucho más alto, más puro».

Michel Camilo, Tomatito y la Utopía

Artículo de Daniel Martín

Información tomada de EstrellaDigital:

http://www.estrelladigital.es/a1.asp?sec=opi&fech=11/08/2006&name=martin

Actualmente comer percebes, cigalas, anchoas, sardinas o salmón tiene algo de religiosidad. Nunca sabes si será la última vez que pruebes tan delicioso manjar. Algo parecido me sucedió el pasado lunes, cuando asistí al concierto que dieron el pianista dominicano Michel Camilo y el guitarrista español “Tomatito” en el Palacio de Festivales de Santander. Tan magnífico fue el recital que, después de muchos años, volví a sentir ese remedo de catarsis aristotélica que sólo se experimenta cuando se asiste a un espectáculo en directo. De repente, sin darte cuenta, te sientes transportado a un mundo celestial donde todo cobra sentido, la vida es alegre y los problemas se olvidan. Y, como uno se va haciendo resabiado y la calidad de los espectáculos decrece proporcionalmente, uno nunca sabe cuándo será la última vez que volverá a disfrutar plenamente con otra obra de arte.

Michel Camilo es uno de los más grandes pianistas vivos, capaz de tocar jazz, música latina, clásica o lo que le pongan por delante. Es universalmente conocido y una de las más codiciadas figuras para llevar a cualquier auditorio del mundo. “Tomatito” es uno de los más grandes de la guitarra española, conocido incluso por los no aficionados al flamenco. Pero, mira tú por dónde, en 1997 tocaron juntos en un homenaje a Tete Montoliu, y se dieron cuenta de que juntos podían hacer grandes cosas. Y así nació una colaboración arriesgada, sobre todo partiendo de sus respectivos prestigios, de la que se puede disfrutar en concierto o con sus dos discos, Spain y Spain again.

El lunes, estos dos grandes músicos, que además de tocar componen, interpretaron piezas españolas, estadounidenses, latinas, cualquier cosa que se les ocurrió. Con una calidad artística y técnica inmejorable construyeron un monumento musical. Por ejemplo, una pieza en homenaje a Piazzolla que nació, según contaron, porque en un ensayo, ya hace algunos años, “Tomatito” se puso a rasguear en la guitarra una canción del compositor argentino. Camilo, sorprendido, preguntó a “Tomatito” de qué conocía la canción. Y el almeriense le contestó que adoraba a Piazzolla. Los dos, enamorados de la música, volvieron a arriesgar y consiguieron mejorar incluso al astro argentino, que también los hay no futbolísticos.

Michel Camilo y “Tomatito” son dos ejemplos a seguir. Profesionales consolidados, enamorados de su profesión, no se han quedado parados a ver pasar el tiempo, y trabajan enormemente para continuar avanzando y mejorando en su música. Lo que comenzó siendo una fusión entre jazz y flamenco ha ido alcanzando todo tipo de músicas, y lo mejor es que lo hacen excepcionalmente bien. Son unos artistas cojonudos —con perdón— pero, lejos de conformarse, quieren ser aún mejores. Y eso tiene enorme mérito porque hoy en día resaltar parece cosa de proscritos.

Sobre todo en la música, donde las discográficas, siguiendo la estela de sus primas las grandes productoras cinematográficas, van vendiendo discos sin importar si las canciones son buenas o malas. No es sólo una cuestión de que las composiciones sean pésimas, sino de que incluso los cantantes ya ni siquiera tienen una mínima personalidad fuera de la que les da el marketing. Por supuesto que se siguen vendiendo discos. Y copiando. Y vendiendo entradas para conciertos. Después de todo, algo que caracteriza al ser humano es la de buscar y crear ídolos. Si hace dos mil años, los hacía de barro u oro, ahora los construye de carne y hueso, y se compra la misma ropa que la pedorra o el pedorro de turno. Y da igual que cante, baile o actúe bien. Lo importante es que sea famoso. En cierto modo, y siguiendo con mi primera analogía, eso también tiene algo de religioso.

Por eso quiero hoy recordar ese viejo concepto olvidado: la utopía. Concepto en desuso, quizás olvidado, quizás prohibido, y que hasta hace poco era el que movía el mundo. Lo vendimos a cambio de la videoconsola, el fútbol y el relleno de los canelones. Pero uno, que no aprende, no puede evitar dejar de pensar en que un mundo donde la gente se pegase por ir a conciertos como el del lunes y en el que los discos de Michel Camilo y “Tomatito” fuesen número 1 sería un mundo hermoso, mejor, más justo y sincero. La excelencia humana, en cualquiera de sus vertientes, mejora tanto a sus protagonistas como a los que los rodean.

viernes, agosto 11, 2006

Michel Camilo y el Flamenco

Información tomada de EsFlamenco:
http://www.esflamenco.com/bio/es11677.html


"(El flamenco) es una música que me encanta y me pone los pelos de punta".
Antes de llegar al flamenco, Michel Camilo era ya un músico con una gran trayectoria a sus espaldas como pianista virtuoso y como compositor: miembro de la Orquesta Sinfónica Nacional de su país, director de la misma en 1987 y catedrático, varios discos de jazz publicados, algunos premios, entre ellos un Emmy (1997), y numerosas giras por Europa, América y Japón.

Chano Domínguez le guió en su primer acercamiento al flamenco. También colaboró con Ketama en su disco Pa’ gente con alma (1992), pero su aportación más importante al flamenco la realizó en el año 2000 en compañía del guitarrista Tomatito. El fruto de ello fue una gira mundial, el disco Spain. Michel Camilo y Tomatito (2000) y un Grammy latino al "Mejor álbum de jazz latino". En el disco sólo se escucha el piano de Michel Camilo y la guitarra de Tomatito, sin aderezos de ningún tipo, ni siquiera la percusión. Este trabajo ha tenido muy buena acogida entre el público y la crítica. Ha sido calificado casi unánimemente como una mezcla perfecta de flamenco y jazz.

El Gran Michel Camilo

Información tomada de LatinArtMuseum:
http://www.latinartmuseum.com/michael_camilo.htm

La calidad y pureza de sonido en Michel Camilo van unidas a un virtuosismo rítmico que impregna a la audiencia de una energía y vitalidad inusitadas. Además el asombro. Porque durante el instante de sus formidables ejecuciones, se nos hace difícil aprehender en toda su extensión y hondura la versatilidad musical de este gran pianista dominicano. Más que versatilidad, riqueza, duende, ese algo intangible que no está escrito en la partitura, ese espíritu genial, único, osado que aflora y traspasa las fronteras de lo posible y se adentra en el reino de lo maravilloso.

Pero, además, la alegría. Es como si la felicidad que Michel Camilo le infunde al piano le fuera devuelta, multiplicándose, en la audiencia, que a su vez la retorna al músico, creándose una dinámica plena de euforia y entusiasmo. Michael Camilo maneja hábilmente toda esa avalancha de energía y no deja que haya desperdicio alguno. No hay escapes. No hay manera en que la audiencia pueda sentirse distraída o abrumada. En vilo, estamos atentos a cada movimiento, a cada ráfaga de innovación o de evocación y allí se nos calienta el alma y sin saber cómo empezamos a danzar en sus rituales. Rituales cuya lejana memoria parte de África y cubre toda la amplia geografía norteamericana.

En las composiciones musicales de Michel Camilo se manifiestan antiguas tradiciones rítmicas caribeñas, nostálgicas tonadas flamencas y latinas; y toda una gama de innovaciones técnicas y musicales que provienen de una formación clásica, rigurosa, actualizada, muy bien informada.

Michel Camilo Logra Todo lo que se Propone en Aspectos Musicales

Por Reyes Guzmán

Información tomada de LatinArtMuseum:

http://www.latinartmuseum.com/michael_camilo.htm


Michel Camilo, antes de pautar cualquier reto, se pregunta ¿por qué no?, encontrando la respuesta en los logros dentro del jazz y la música clásica. Las barreras las vence con esfuerzo, trabajo, disciplina y calidad. Por eso su carrera asciende cada día mereciendo críticas positivas.

Camilo estrenó en Londres el disco que hizo con la Sinfónica de la BBC, dirigida por Leonard Slatkin, en el que incluye su aplaudida obra Concierto para piano y orquesta y la Suite para piano, con "Tropical Jam", "Tango for Ten", "In Love", "Journey" y "Caribe".

Dijo que la música clásica se graba muy diferente a la popular,
porque con toda la orquesta se interpretan las piezas sin parar.
Estuvo al lado de las estrellas pertenecientes a la Sinfónica de la BBC de Londres, a quienes elogia por su estilo de compartir responsabilidades para hacer posible el estreno del disco.

"Lo clásico hay que interpretarlo completo y se hacen cinco
grabaciones, de las que se selecciona una. La experiencia fue
maravillosa, porque todo aquello me arropaba de música y me hacía tocar mejor. Los miembros de la Sinfónica me aplaudían al concluir cada grabación".

Precisamente, de la producción musical, Camilo hará una presentación para el público dominicano la próxima semana a beneficio del Teatro Nacional, bajo la dirección de Carlos Piantini. Ese mismo día, en horas de la mañana, será condecorado con la Orden de Duarte, Sánchez y Mella, por parte del Presidente Hipólito Mejía.

Es todo alegría en Camilo, por poder volver a tocar en su tierra y
entre su gente, al tiempo de ser homenajeado. De su nueva inspiración refirió a HOY que, por suerte, la pudo tocar varias veces y grabarla para ponerla en las manos y plasmarla en la historia de República Dominicana.

La obra ha sido recibida internacionalmente con agrado y buenas críticas, lo que le agrada al autor, quien ve cómo es promocionado en Inglaterra. En España, el compacto será puesto a la venta en octubre y a principios del 2002 en Estados Unidos, a raíz de una presentación que hará en el Kennedy Center, con la Sinfónica. Es la segunda invitación que recibe para tocar con la máxima orquesta, en esta oportunidad en el Salón de las Naciones. "Es algo bien interesante, porque es una serie que retrata la música de los emigrantes e incluye piezas de los grandes músicos que han llegado a los Estados Unidos y han podido escribir música".

Michael Camilo y el jazz están abrazados y aún logrando éxitos en la línea clásica, aprovecha las páginas de HOY para recordarles a los admiradores que es un género que nunca dejará. Su capacidad le permite incursionar en diferentes expresiones y un ejemplo lo reafirma lo que ha conquistado en el jazz, en lo clásico y en labores importantes con Ana Belén, grupo Ketama y Danny Rivera.

Michel Camilo Biography

Información tomada de LatinArtMuseum:
http://www.latinartmuseum.com/michael_camilo.htm

Pianist and composer Michel Camilo was born in Santo Domingo, Dominican Republic, in 1954. Fascinated with music since childhood, he composed his first song at the age of five, then studied for 13 years at the National Conservatory. At 16, he became a member of the National Symphony Orchestra.

Seeking to expand his musical horizons, Camilo moved in 1979 to New York, where he continued his studies at Mannes and Juilliard School of Music. “Why Not?” was recorded by Paquito D'Rivera as the title tune for one of his albums, and The Manhattan Transfer won a Grammy Award for their vocal version in 1983. Camilo’s first two albums were titled Why Not? and Suntan/In Trio.

Camilo made his Carnegie Hall debut with his trio in 1985. Since then, he has become a prominent figure performing regularly in the United States, the Caribbean, Japan and Europe. December 1987 marked his debut as a classical conductor when the National Symphony Orchestra of the Dominican Republic invited him to conduct a recital featuring the works of Rimsky-Korsakoff, Beethoven, Dvorak and Camilo’s own composition, The Goodwill Games Theme, which won an Emmy Award. That year, he became the musical director of the Heineken Jazz Festival in his native Dominican Republic, a post he held through 1992.

November of 1988 marked his debut on a major record label with the release of his self- titled album, Michel Camilo (Sony). The album became an instant success and held the top jazz album spot for eight consecutive weeks. His next recording, On Fire, was voted one of the top three Jazz Albums of the Year by Billboard, and 1990’s On the Other Hand was a top-ten jazz album. All three releases reached the number-one position in radio airplay.

Camilo’s list of compositions, recordings and other achievements throughout the ‘90s is vast. His composition Caribe was recorded by pianists Katia and Marielle Lebeque, and by the legendary Dizzy Gillespie, in 1991. His Rhapsody for Two Pianos and Orchestra, commissioned by the Philharmonia Orchestra, premiered a year later at the Royal Festival Hall. In 1993, Gavin and Billboard magazines picked his Rendezvous as one of the top jazz albums of the year.

Camilo performed a series of piano recitals in 1996 as part of Copenhagen’s Cultural Capital of Europe celebration, and also debuted at the Kennedy Center for the Performing Arts in Washington, DC, and Carnegie Hall in New York. That same year, he performed in Israel, Spain, México, Dominican Republic and Switzerland, where he debuted at Zurich’s prestigious Tonhalle concert hall as part of the Jazz Piano Masters series.

He served as co-artistic director in 1998 for the first Latin-Caribbean Music Festival at the Kennedy Center, which featured performances by his trio and big band, as well as the world premiere of his Piano Concerto with the National Symphony Orchestra conducted by Leonard Slatkin. The following year, he toured with Cuban jazz pianist Chucho Valdés, and debuted with the Cleveland Symphony Orchestra.

In addition to compiling an extensive discography and maintaining a rigorous performance schedule, Camilo has composed and recorded a number of Spanish film scores over the years, and holds honorary degrees from his alma mater, Universidad Autónoma de Santo Domingo, and UTESA University of Santiago, Dominican Republic (he’s the youngest person to ever receive the distinction from the latter school), and from Berklee College of Music. In 1992, he was named a Knight of the Heraldic Order of Christopher Columbus by the Dominican Government.

At the turn of the millennium, his 2000 Verve release, Spain, with guitarist Tomatito, won Best Latin Jazz Album in the first-ever Latin Grammy Awards. Camilo also performed in a trio concert in 2000 presented by the New Jersey Chamber Society with special guest Paquito D’Rivera.

In 2001, Camilo appeared on the soundtrack CD for the acclaimed Latin jazz film Calle 54, directed by the Oscar-winning Spaniard Fernando Trueba. In addition to his activities as a composer and pianist, Camilo lectured and performed at many festivals, universities and colleges throughout Europe and the United States – including New York University, Berklee School of Music, MIT, William Paterson College (in New Jersey) and Puerto Rico Conservatory.

In August 2001, Decca released in the UK his Concerto for Piano & Orchestra, Suite for Piano, Strings and Harp & Caribe, recorded in London with the BBC Symphony Orchestra conducted by Leonard Slatkin, to celebrate his debut at the BBC Proms at the Royal Albert Hall.

In November 2001, he was awarded the highest honor from the President of the Dominican Republic: the Silver Cross of the Order of Duarte, Sanchez & Mella.

2002 marks a special year for Camilo with two albums: Classical and Jazz. In February, Decca released his Concerto for Piano & Orchestra, Suite for Piano, Strings and Harp & Caribe, to celebrate his guest appearance with the NSO conducted by Leonard Slatkin at the Kennedy Center for the Performing Arts in Washington, DC.

In March, Telarc released Triangulo, Camilo’s latest trio recording, which features contrabass guitarist Anthony Jackson and drummer Horacio “El Negro” Hernandez. Produced by Camilo, Triangulo includes a mix of original tunes (“Piece of Cake,” “Afterthought,” “Anthony’s Blues,” “Just Like You,” “Descarga for Tito” and “dotcom-bustion”) along with four compositions by other artists (Ernesto Lecuona’s “La Comparsa,” Chano Dominguez’s “Mr. C.I.,” Dizzy Gillespie’s “Con Alma” and Mike Manieri’s “Las Dos Lorettas”).

jueves, agosto 10, 2006

La Guitarra Gitana de Tomatito

Artículo de Norberto Torres Cortés, Almería, octubre 1998

Información tomada de Flamenco-World:

http://www.flamenco-world.com/artists/tomatito/eguita.htm



Extracto del libro: Tomatito "La Guitarra Gitana de Tomatito"
LA GUITARRA GITANA DE TOMATITO

Si en Almería dos nombres están asociados habitualmente a la guitarra (Antonio de Torres Jurado y Julián Arcas Lacal), la guitarra flamenca está organizada en torno a dos familias gitanas, la de Miguel de Almería o Miguel "El Tomate" y la de los "Josele".

De Miguel "El Tomate" son hijos el onubense niño Miguel y Antonio Fernández "El Tomate". Entre los miembros de la familia destaca sobre todo José Fernández torres "Tomatito" (Almería, 1958), uno de los mayores exponentes actuales del llamado "toque gitano", airoso y rítmico. Se caracteriza por algo esencial: el dominio absoluto del compás. Elemento imprescindible del flamenco en sí, el guitarrista que no tenga compás tocará su propia música, quizás de naturaleza flamenca, pero carente de autenticidad. Aparte de la propiedad de su técnica, inspiración y creatividad, un guitarrista será mentalmente descartado de la atención de los aficionados si pierde o no controla el compás. Además de tener un natural sentido del ritmo, Tomatito lleva grabado el compás en el subconsciente, de tal forma que funciona perfectamente sin esfuerzo ni atención. Los toques donde más a gusto se siente, como bulería, tangos y bulería por soleá, son paradójicamente los que mayor trabajo les cuesta a tocaores y cantaores. Ver en privado o en fiesta tocar el "papa de la bulería" según expresión de Juan "Habichuela", es sin duda alguna uno de los grandes momentos de esta música llamada flamenco. ¿Cómo se puede tener tanto "aire" y respirar tanto compás? Nada extraño que su guitarra se adapte fácilmente a los de Cádiz.

Bien es verdad que es hijo artístico de dos gaditanos de oro, brujos de la sabiduría rítmica de esta provincia andaluza: Paco de Lucía y Camarón de la Isla, sus ídolos reconocidos, con quienes ha compartido escenarios y grabaciones desde le final de los años setenta. Si como en los de su generación encontramos la clara influencia de Paco en su toque, Tomatito aportará su interpretación gitana a esta influencia, con un mayor uso del pulgar y una rabiosa dinámica que darán cierta brillantez inmediata a su toque, y que por ello adoptarán numerosos guitarristas, gitanos y no gitanos, creando una verdadera escuela a partir de esta lectura gitana del toque del que Tomatito llama "San Paco de Lucía". Curiosa reciprocidad o ida y vuelta entre la obra genial del maestro que ha bebido esencialmente en fuentes gitanas, y el discípulo, guardián del templo, que la devuelve a su origen.

Reconocido tocaor durante varios años, su guitarra ha sido solicitada por la mayoría de los grandes nombres del cante flamenco, desde Camarón, José Mercé, Pansequito, etc.. hasta Enrique Morente o Carmen Linares. Y cuando decimos notable tocaor, nos referimos a una de las facetas imprescindible y fundamental para el conocimiento del flamenco. Como escribió D.E.Pohren. "Un acompañamiento perfecto es de radical importancia para el guitarrista flamenco y constituye un arte en sí. Un buen acompañante tiene que conocer todos los cantes y bailes casi tan bien como para poderlos cantar y bailar él mismo, y debe estar dotado también de un instinto que le permita anticiparse a los movimientos del cantaor o bailaor. Debe ser capaz de seguir los caprichos de estos intérpretes, saber cuándo para, cuándo incluir falsetas, cómo adaptarse a su estado de ánimo, cómo conducirlo hasta su culminación...pues el que acompaña bien mejora definitivamente la actuación de los demás". ¿Acaso haya un tocaor que no cumplió mejor estos preceptos que Tomatito con Camarón? A pesar de dedicarse decididamente hoy hacia el concertismo, Tomatito no ha renunciado a su personalidad tocaora y gusta de grabar e incluir en sus formaciones a los herederos del "de la Isla" como Remedios Amaya, El Duquenque, El Potito, El Cigala, Montse Cortés, etc...

Ya inició sus pinitos cuando formaba con Camarón la pareja del flamenco más famosa del momento. Adoptando la vía abierta por Paco de Lucía en los 80, la de grupos flamencos, lo vimos inicialmente con acompañantes del calibre de Antonio y Juan Carmona (hoy Ketama), Antonio Canales y El Duquenque. Rodeado por artistas gitanos, sus formaciones representan el lado más étnico de este concepto de grupo flamenco inaugurado por Paco. En este sentido ha sido un puente fundamental entre la generación de Paco y Camarón, y lo que hoy los medios de comunicación llama abusivamente "Nuevo Flamenco" o "Jóvenes Flamencos". Artista flamenco abierto a otras músicas, su curiosidad se ha visto reflejada en colaboraciones con diferentes músicos españoles de formación jazzística como Alameda o Chano Domínguez.

Hoy que Tomatito tiene clara su plena dedicación a la guitarra solista y su condición de guardián del templo flamenco, no renuncia a ser un hombre, un gitano de su época.

Muchas cosas han ocurrido en España en estos últimos años, y quien diría que el país con marcada vocación europea, abierto al mundo y en proceso de modernización era hace cuatro días un país ensimismado y reserva de las esencias del catolicismo recalcitrante. Después de esta mirada de ombligo y satanización de lo exógeno impuestas por el régimen franquista, los flamencos de hoy, como el resto de la sociedad española, canalizan ahora su pasión hacia lo que ocurre fuera: jazz, blues, rock, pop, rap, tecno, reggae, clásico, salsa, bossa nova, tango argentino, fado, etc... La vida musical española, alentada por una industria discográfica y vida asociativa pujante, es hoy un caldo de cultura en ebullición con gran curiosidad por sintonizarse con las músicas del Otro. Sin renunciar a su identidad gitana, al contrario con el propósito de tener voz propia en el mosaico multicultura que son España y Andalucía contemporáneas, Tomatito abre las puertas del templo y cautiva a otras expresiones musicales: la guitarra argentina de Luis Salinas, el piano de Michel Camilo, mientras sigue expresando en directo con músicos de tercera, ver cuarta generación de artistas cómo los gitanos de hoy viven y sienten el flamenco ¡Y no vea como lo viven y lo sienten!

Michel Camilo & Tomatito - Vuelta al Mundo Pasando por Spain

Artículo de Candela Olivo

Información tomada de Flamenco-World:

http://www.flamenco-world.com/artists/tomatito/elatin1.htm


LA VUELTA AL MUNDO, PASANDO POR 'SPAIN'

A medio camino entre las orillas atlánticas, un cruce musical de ida y vuelta. Tomatito y Michel Camilo. Guitarra y piano. Flamenco y jazz. Ese punto de encuentro transoceánico, que desata apacibles maremotos es, según Michel Camilo, "el sentimiento musical". El pianista dominicano se abrillanta los ojos y ensancha aún más la inmutable sonrisa explicando que "lo me atrajo del flamenco, del jazz y de la música latina es la vibración espiritual común". Y cuenta que al oír flamenco se estremece por "la risa, el llanto, la angustia"... por la explosiva mezcla de sentimientos. Tomatito matiza que "el punto de encuentro no está en la música, sino en los músicos". Para el tocaor almeriense este "viaje", como lo llama Camilo, es un producto salido del "cariño, pues los dos nos sentimos fuertemente conectados". Tomatito, desde su mirada honda, dice que "cada uno hace lo que sabe, tal como lo sabe expresar... no hay más química".


Premios Grammy 2000

El hallazgo de ese lugar donde se encuentra el gen común al jazz y al flamenco no ha sido casual. Michel Camilo, personaje hablador e inquieto, comenta que Spain "es el resultado de más de cuarenta conciertos previos, que han supuesto un proceso de integración". Una integración entre músicos, músicas e instrumentos. Porque al oír Spain no se sabe dónde empieza la guitarra ni dónde el piano, dónde empieza el flamenco ni dónde termina el jazz. Un arranque por soleás se torna, de súbito, en una zambullida por los jugueteos armónicos de Nueva Orleans, en un sigiloso paseo por palos festeros, en un sueño, en un vuelo que acaba por no entender de lindes.

Y los instrumentos se derriten y modelan en uno solo. En Spain, el piano no asume el rol de cante y la guitarra de acompañamiento, sino que las cuerdas se funden y confunden. Una fusión que, según señala Tomatito, "sale sin esfuerzo, simplemente, por las ganas que tienes de expresar lo que estás sintiendo". Michel Camilo lo ve como el resultado de una "profunda confianza que, lejos de dudar, nos lleva a arriesgar cada vez más. Es una alianza que si planeas mucho, no sale. Simplemente, es cuestión de cariño, de saber que el otro está ahí... es como magia".

El hechizo brota de una marcada admiración mutua que, en los directos, se hace masticable. Durante los solos, el silencioso aguarda su turno embelesado de puro respeto, hasta que el momento del reencuentro regresa. Y, en cada reencuentro, rehacen la grabación con nuevos diálogos musicales. Michel Camilo anota que "siempre que tocamos, hay algo diferente que nos lanzamos el uno al otro".

Pero siempre se retorna al punto de referencia: Spain o España o su música o su cultura. Michel Camilo puntualiza que "el nombre del disco parte de Spain, la pieza de Chick Corea -versionada en el disco-, con la que hemos querido hacer referencia a experimentos previos en esta misma línea". El nombre lo dio Fernando Trueba, el cineasta enamorado del jazz y del flamenco que produjo el trabajo bajo el sello Lola Records. Camilo recuerda que Trueba lo eligió pensando en un "término conocido mundialmente, un título que conecte con todo el mundo, pero dejando claro que sale desde España hacia el mundo".

Pero de esa vuelta al mundo, pasando por Spain, Tomatito dice no esperar nada, "sólo pretendo obtener satisfacciones y aprender. En este mundo, en el que el tiempo te va envejeciendo, lo único que me mantiene joven es la música. Si me estanco, pierdo agilidad mental... necesito seguir aprendiendo para estar vivo".

martes, agosto 08, 2006

Entrevista Michel Camilo & Tomatito - Spain Again

Por Juanjo Castillo

Información tomada de EsFlamenco:

http://www.esflamenco.com/scripts/news/esnews.asp?frmIdPagina=521


El piano de Michel Camilo y la guitarra de Tomatito vuelven a encontrarse en "Spain again". Seis años después del éxito de su primera colaboración, con la que obtuvieron el Grammy Latino, acaban de presentar su nuevo trabajo conjunto. Tanto con su música como con sus palabras demuestran que la magia y la complicidad entre ellos siguen intactas.
Por qué "Spain again". ¿Cómo nació la idea de esta segunda parte?

Michel Camilo: Por el público. El público es el que manda y llevaba seis años y medio pidiéndolo a montón. En cada concierto se aparecían con el primer disco y preguntaban que cuándo iba a ser el próximo.
Finalmente, el año pasado, uno de esos fanáticos, el promotor en La Haya del Festival de Jazz de Mar del Norte, había programado por un lado un concierto de Tomatito con su grupo, el sexteto, y yo andaba con mi piano sólo. Entonces, en un buen momento del festival, lancé un reto, qué pasaría si planteábamos un concierto a lo grande, exclusivo en Europa, allí en la gran sala. Aquello se abarrotó de gente. Ni siquiera sabíamos si nos acordábamos o no.

Tomatito: Pregunté si había ensayos o algo y van y me dicen que una hora. Una hora antes en un cuartito con un pianito vertical empezamos a repasar "Spain". Vimos que nos acordábamos, que aún existía esa química. La verdad es que nos divertimos mucho en el concierto. La gente salió de allí muy contenta. Y de ahí empezamos a decir que había que hacer otro disco. Entonces fue cuando empezamos a cavilar. Allí comprobamos que la magia todavía seguía presente, que el público nos quería. Entonces decidimos que sí, que lo haríamos y aquí estamos.

M.C.: Además el título ya existía desde hacía dos años. En una reunión que tuvimos con Fernando Trueba en nuestro camerino del Galapajazz, donde tocamos un bis porque Tomate estaba con su grupo y yo con mi trío, Fernando nos dijo, "si algún día hacen otro disco, llámenlo "Spain again"". Ahí lo bautizó sin saber ni de qué iba ni por dónde iba a ir, y ahí se quedó para la historia.


Presentación mundial de
Presentación mundial de "Spain Again" en Madrid (España)

Susana Fernández


¿Cuál ha sido el proceso creativo? ¿En qué os habéis inspirado en está ocasión?


M.C.: Lo comenzó Tomatito.

T.: Yo soy un enamorado de Piazzola, de su música. Cuando nos juntamos siempre tocamos cosas que aprendo. Un día Michel se sorprendió al verme tocar el "Adiós Nonino". Comentó que él también era un enamorado de Piazzola. Entonces propuse que por qué no hacíamos algo y lo plasmábamos en un disco, y por lo menos nos satisfacíamos nosotros mismos. Me preguntó que si estaba seguro de que me quería meter con Piazzola, que era duro y difícil. Y le dije: "sí, quiero".


M. C.: El reto era tocar a Piazzola pero con nuestros corazones, con nuestro sello cada uno, él con su flamenco y yo con mi piano. Piazzola tiene muchos acordes que se prestan al flamenco, su cadencia, entra y sale. También es un músico muy querido en el mundo del jazz, varios artistas han grabado cosas de él. Era una persona muy especial. Le dije a Tomate que si nos íbamos a meter con Piazzola había que hacerlo con todo, a fondo. No bastaba con grabar una sola pieza, así que grabamos tres e hicimos una suite tributo a Piazzola.


Tanto las grabaciones como vuestras actuaciones en directo demuestran que hay una gran química entre vosotros ¿Cómo definiríais esa compenetración?


T.: Es una alegría ver cómo reacciona el público, cómo reacciono yo con Michel y él conmigo. Veo que existe lo mismo que antes, incluso más porque nos conocemos mejor. Existe todavía eso y, por tanto, podemos trabajar felices y tranquilos.

M.C.: Además, habrás comprobado que los riesgos que asumimos son inmensos. Musicalmente nos lanzamos, nos lanzamos y, como digo yo, sin paracaídas.

Una cosa que llama mucho la atención al veros tocar son las miradas de complicidad.


M.C.: Cierto. La mirada es lo que nos une, es como si fuera un vínculo surreal.

T.: Todo el que sea un buen aficionado a la música, como yo y como él, se da cuenta de su importancia. Cuando eres aficionado la profesión está en segundo plano, la vocación por la música te lleva a comportarte así cuando tocas con otro músico. Yo cuando tocaba con Camarón hacía lo mismo. Cuando estás tocando con alguien que te gusta tienes que tener una complicidad, no puedes estar abriendo la boca y mirando para otro lado. La complicidad es algo que tiene que salir sin esforzarte.


Hemos descubierto el aire dentro de nuestra música.


M.C.: Esa complicidad es como si fuera un séptimo sentido, ni siquiera un sexto. La complicidad no solamente existe en los momentos románticos sino también en los momentos grandes. Es más, existe hasta en el silencio. A veces hay unas pausas en las que el aire suena. Es parte de la música. Eso es lo que nos gusta últimamente. Hemos descubierto el aire dentro de nuestra música.


De esa magia se ha podido ver una buena muestra esta noche.

M.C.: Sí, eso lo ha habido esta noche. Todo está ahí suspendido. Hay momentos en que estamos los dos y hay algo mágico flotando, flotando literalmente en el aire.


T.: Es una adrenalina, un enganche que te da subir ahí arriba. Primero el miedo que te da, porque yo paso miedo siempre. Desde que empecé, desde niño hasta ahora no se me ha quitado el miedo de empezar. Lo que pasa es que es un miedo controlado, pero esa cosa que te da que no se me quite nunca por Dios, se lo pido. Es el enganche que te da, igual que una droga u otra cosa similar.

M.C.:Lo que está plasmado en este disco es la evolución de ambos, como hemos evolucionado por separado y, ahora que nos juntamos, este intercambio de sentimientos, de ideas y de vivencias de los últimos seis años y medio. Todo está plasmado en el disco y de ahí, como dice él, al infinito.

Lo que está plasmado en este disco es la evolución de ambos, como hemos evolucionado por separado y, ahora que nos juntamos, este intercambio de sentimientos, de ideas y de vivencias de los últimos seis años y medio.




Michel, ¿qué es lo que más te gusta de la guitarra de Tomatito?


M.C.: Vamos a hablar mejor de sus manos y de su corazón. La guitarra que él toca, la toca con su alma. Eso es lo que me atrajo hacia él inicialmente. Cada vez que toco con él me siento privilegiado de estar aquí, de estar vivo, de poder ser parte de esa música que hacemos juntos. Me pone a vibrar, me pone los pelos de punta, lo único que uso manga larga para que no se vea.


Y a ti Tomatito, ¿qué te atrae de su piano y de sus manos?


T.: Michel es un artista indiscutible, un músico excepcional. Pero lo que yo he descubierto, además de la técnica que tiene y la rapidez que pueda mostrar en un momento dado, es que tiene una parte romántica que también hay que descubrir. La gente puede sorprenderse de cómo toca, pero cuando suelta el alma, una nota nada más, mueres también.


La fusión de flamenco y jazz cada vez tiene más adeptos. Tomatito, ¿qué es lo que te interesa del jazz?

T.: Me gusta la tranquilidad con que tocan, como se divierten los músicos. También me interesa el lenguaje, la cultura tan rica que tiene el jazz. Para una tonalidad tienen veinte escalas. Tienen una libertad tocando que es chapó.

Y a ti Michel, ¿del flamenco qué es lo que más te atrae?

M.C.: El cante jondo que me llega aquí dentro, a lo más íntimo de mi ser.

domingo, agosto 06, 2006

Estética del Jazz: Principales Elementos

Información tomada de ElRincónDelVago:
http://html.rincondelvago.com/jazz_9.html


1.- Introducción: definición de “jazz”

Para contestar a la pregunta ¿qué es el jazz? deberemos crear una respuesta enciclopédica que responda de manera completa y concisa, es decir, que defina. En las enciclopedias encontraremos respuestas no muy satisfactorias, debido a su vaguedad e imprecisión:

  • Forma de expresión musical surgida en las regiones meridionales de EEUU a partir del encuentro de la música popular europea de los colonizadores franceses, españoles e ingleses, y del folclore africano de los esclavos (Enciclopedia Salvat)

  • Música nacida en el siglo XX en EEUU dentro del grupo étnico de los negros, cuya base rítmica proviene de África. (enciclopedia Áreas)

  • Tipo de música norteamericana, especialmente de baile en el que prevalecen la frecuencia de las síncopas y el rápido paso de un tono a otro (Enciclopedia Sopena)

Todas estas definiciones son válidas pero poco aclaratorias e imprecisas

En este sentido los críticos americanos Woody Woodward y Marshall Stearns dieron la siguiente definición de jazz: El jazz es una forma de música de arte que se originó en los Estados Unidos mediante la confrontación de la música europea con la de los negros procedentes de África. La instrumentación, melodía y armonía del jazz derivan principalmente de ls tradición musical de Occidente, mientras que el rimo, el fraseo, la producción del sonido y los elementos del blues se derivan de la música africana. El jazz difiere de la música europea en tres aspectos fundamentales, que le caracterizan:

  • Una relación especial con el tiempo, definida como swing (basado en alargar la primera de cada 2 corcheas, a modo de “atresillamiento”)

  • Una espontaneidad y vitalidad de la producción musical en que la la improvisación desempeña un importante papel.

  • Una sonoridad y manera de frasear que reflejan la individualidad de los músicos ejecutante

  • 2.- Los elementos del Jazz

    FORMACIÓN DEL TONO Y EL FRASEO

    La “diferencia de tono” que existe en el jazz respecto a la música occidental, se basa en lo siguiente: En una orquesta sinfónica, los miembros de la sección de cuerdas (por ejemplo) tenderán a sonar homogéneamente, intentarán que cada miembro tenga un ideal de sonido como parte de todo instrumental, y su habilidad será que sepa realizar ese sonido homogéneo. A un músico de jazz, por el contrario, no le interesará adaptarse a una imagen sonora casi siempre comprometedora, sino que buscará a lo largo de su carrera un sonido propio. Para ese sonido individualista no existen principios estéticos sino más expresivos y emocionales.

    Este valor expresivo también aparece en la música europea, pero lo que cambia es la importancia de ambas tendencias: en el jazz prevalece la expresión a la estética, mientras que en la música clásica, la estética es más importante.

    Esto no quiere decir, ni mucho menos, que el jazz adolezca de “antiestético”, o que no tenga estética. Lo que toca un música de jazz es “verdadero” en un sentido inmediato, ingenuo y “primitivo”, el músico de jazz toca lo que siente, lo que “le sale” o le que se le ocurre”, sin enmarcarse en cánones estéticos. La belleza radica ahí donde contradice los estándares estéticos. Saber escuchar jazz, significa, a grandes rasgos, tener una cierta sensibilidad para poder apreciar este nuevo sentido de “belleza”

    Así, en la literatura del jazz (aunque más, bien deberíamos decir en la discografía del jazz) encontramos sonidos tan personales como el vibrato lento y expresivo de Sydney Bechet, el sonido voluminoso de Coleman Hawkings, el luto de Miles Davis, la sonoridad lírica de Lester Young, el claro brillo de Dizzy Gillespie, e incluso el sonido clásica de Stan Getz.

    LA IMPROVISACIÓN

    En primer lugar, debemos tener en cuenta que la improvisación, a pesar de ser una de las principales características definitorias del jazz, no es algo exclusivo del mismo. Ya hace 200 años, nuestros antepasados iban a ver improvisar Buxtehude, Böhm, Pachelberg,... también posteriormente oían improvisar a Beethoven, Thalberg o Clementi, e incluso en el siglo XIX, los concertistas improvisaban unas cadencias que muchos de los actuales solistas de jazz admiran por su fraseo y estructura.

    La improvisación en el jazz tiene otra concepción diferente a la de la música clásica. Una improvisación en una cadencia romántica, o una ornamentación barroca, etc, está basada en el principio de “fidelidad a la obra”, uno improvisa imitando cómo lo habría hecho el compositor en su época. En el jazz, el intérprete tiene una total libertad para improvisar como quiera sobre una estructura armónica y rítmica dada. E incluso en el llamado “free-jazz”, no existe siquiera esa estructura.

    La improvisación en el jazz se basa en inventar nuevos “coros” (improvisación de longitud igual a la duración del tema) sobre la armonía de un tema dado. Este tema suele ser una de las dos siguientes formas:

    • O bien un tema de tipo song (lied, canción) de 32 compases forma AABA, de ocho compases cada parte

    • O bien una forma blues de 12 compases (de la que hablaremos más adelante)

    El músico de jazz trata de reinventar o improvisar nuevas líneas melódicas por en cima de la estructura armónica de estas estructuras. En el jazz, lo que ocurre es que estos temas se tocan por diferentes intérpretes noche tras noche en diferentes locales, por los que los temas son conocidos por todos los músicos. Este tipo de temas son los denominados “standars”.

    Podemos, a modo de resumen, presentar 6 cláusulas que definen y engloban lo que sería la improvisación den el jazz:

  • Una reimprovisación es tan legítima como una improvisación

  • Lo improvisado sólo puede reproducirlo quien lo ha producido

  • Lo improvisado y reimprovisado son una expresión personal de la situación de quien improvisa

  • Para la improvisación en el jazz se juntan el improvisador, compositor e intérprete en uno solo

  • Un arreglista escribe, a partir de la experiencia de la interpretación improvisada

  • La improvisación en este sentido es indispensable y definitoria de la música jazz

  • EL ARREGLO

    Podríamos pensar que existe una contradicción al presentar como elementos del jazz a la vez a la improvisación y el arreglo. Sin embargo, los músicos de jazz consideran el arreglo no como un obstáculo ala libertad improvisadora, sino como una ayuda. Un arreglo lo podemos definir como una improvisación fija y repetible. En una ejecución de un tema arreglado, (típico para big bands, quintetos, octetos, etc.) los músicos tocan una improvisación escrita por el arreglista sobre el tema dado, con diferentes voces, ritmos, etc. Posteriormente, los solistas hacen sus coros de improvisación (sólos) alternando con el arreglo escrito.

    EL BLUES

    Para definir la palabra “blues” vamos a analizar sus diferentes acepciones: ambiental, racial, sociológica, musical y formal.

    Desde el punto de vista ambiental (en la época) el blues es un sentimiento que se caracteriza por la apatía, la tristeza, la desgana, .. debido a las condiciones sociales negativas que acaecían en la rutina diaria de los negros americanos de principio de siglo.

    Desde el punto de vista formal, el blues representa un esquema armónico de doce compases que tienen por base los tres acordes fundamentales de la tonalidad: tónica, dominante y subdominante dispuestos de la siguiente manera:

    Jazz

    Esta estructura de acordes de 12 compases es común en todos los blues desde los más antiguos, sin embargo, se puede complementar con armonía más compleja sin dejar de tener la misma función, a partir de dominantes y subdominantes secundarias, sustitución de acordes con la misma función, tensiones, etc.

    Desde el punto de vista musical, debemos tener en cuenta que los negros que comenzaron a a hacer música en América, enfrentados a la música europea, adaptaron con asombrosa rapidez su sentimiento musical pentatónico a nuestro sistema tonal europeo. Eran problemáticos los grados tercero y séptimo que no existen en el sistema pentatónico. Esto lleva a que los músicos toquen y canten la tercera y la séptima mayor o menor indistintamente (según el sentimiento o la intención) sin amarrarse a normas armónicas, esto crea una nueva sonoridad emocionalmente ambigua. Las escalas pentatónicas mayor y menor eran usadas indistintamente sobre un acorde mayor, por tanto aparecen unos choques de tercera mayor y menor a la vez o de séptima mayor y menor. Estas notas que entran en el sistema del blues pero se escapan de la explicación armónica europea se denominaron “blue notes” ya que son la que caracterizan la sonoridad.

    El blues tiene también un fuerte componente racial, significa un sentido de la vida realmente negro en el mundo blanco. Durante decenios se consideraba al blues como el último reducto de la música negra que ningún blanco pudo tomar jamás. Se consideraba que lo blancos no podían tocar blues (porque no eran capaces).

    EL RITMO Y EL SWING

    Todo grupo u orquesta de jazz consta de 2 secciones:

    • Sección melódica: trompeta, trombón, clarinete saxos, etc

    • Sección rítmica: batería, bajo y piano y guitarra (estos dos últimos cuando no tienen un plano melódico o solista)

    La sección rítmica adopta un papel de soporte a la melodía o improvisaciones que hace la otra sección. Esto crea una multiplicidad rítmica característica del jazz. El ritmo cobra en el jazz una importancia porcentualmente mayor que la que existe en la música clásica. Esto no quiere decir que en la última no tenga importancia el ritmo, si no que su importancia relativa es menor.

    Una de las principales apreciaciones que tenemos al escuchar jazz es su carácter rítmicamente inestable y flotante. Esto es debido a que en un compás cuaternario no se acentúan los tiempos fuertes (1 y 3) sino los débiles. En los diferentes ritmos lo hacemos de diferente manera:

    Jazz

    En los primeros ritmos usado en el jazz (como el Ragtime de Nueva Orleáns en los años 20, ) todavía se acentúan los tiempos fuertes pero ya en los otros se acentúa el 2 y el 4.

    A lo largo de historia del jazz, estos ritmo se han ido mezclando con otros de tipo étnico, popular, etc. apareciendo lo que se denomina el jazz de fusión. En tre los diferentes estilos, cobra importancia la bosanova, el rythm & blues, el soul, los ritmos latinos, etc.

    La explicación de lo que es el swing es algo más difícil de representar. Aunque en el anterior ejemplo “c” lo hemos representado sobre el papel, realmente no se puede escribir ya que no es exacta su representación. El swing surge a raíz del choque de los ritmos africanos (no basados en el beat) con la música europea. Se da al intentar integrar un ritmo irregular en un compás de binario. Su representación escrita es algo parecido a lo escrito anteriormente pero no está en su sitio. Para poder tocar swing hay que sentir el swing, no se trata de colocar la corchea antes o después, es cuestión de sentimiento, como dice el baterista Jo Jones. Es por esto que en el llamado jazz sinfónico (mezcla de música clásica y jazz) no suene igual el swing, ya que los músicos que lo tocan son de formación académica y el swing no es algo que se pueda aprender ni sistematizar en un estudio, es algo que se escucha, se siente, se entiende y se adopta como propio.

    3.- Conclusión

    Aunque a lo largo de esta exposición he tratado de exponer lo que serían los elementos descriptivos y definitorios del jazz, debo reconocer que ni son todos los que están ni están todos los que son. No es imprescindible que el jazz tenga todos estos elementos ni mucho menos que no pueda disponer de otros que no he enumerado. Tampoco hay que olvidar que el jazz es una música en constante evolución y desarrollo, por lo que sus posibilidades de apertuyra a fusiones, improvisaciones,etc. son infinitas. El propósito de este estudio es hacer una aproximación más o menos explícita y ordenada de lo que entendemos por jazz, sin ninguna otra aspiración.

    Juan Cortés. Alumno de Chano Domínguez

    Por Faustino Núñez

    Información tomada de DeFlamenco:

    https://www.deflamenco.com/tiendaflamenco/ver.jsp?cod=1293





    El pianista Juan Cortes publica su disco de debub JUREPÉN.

    Alumno entre otros de Chano Domínguez, estrena este nuevo tabajo en el que enriquece el flamenco con el mejor piano de jazz y latinjazz. Posee uno de los toques más flamencos que podemos hoy reconocer en un piano.

    Su piano dibuja una armonía con acordes más cercanos que nunca a la guitarra flamenca. Doce números con gran variedad de toques componen Jurepén cuya producción corre a cargo de Guillermo McGill, Juan Cortés y su hermano Salva Cortés. En el han colaborado, entre otrso Jorge Pardo, Montse Cortés y Bernardo Parrilla.

    Destacamos, el primer single extraído de este trabajo y titulado Tangos del puchero. Encontramos además las bulerías Asako y Una luna en el agua. Poderosas rumbas que titula Que sí, está buena. En Chaneando (homenaje al pianista gaditano) encontramos el aire rítmico de un blues de dode tiempos, montado sobre la clave de soleá por bulerías. Temas espléndidos como Del Mar, Ojos negros, Jurepén, 100% Tomás, y esas Granaínas, acompañando el cante a su Abuelo Juan (grabado en casa hacia 1972), un feliz experimento de resultado delicioso.

    1. Tangos del Puchero
    2. Del Mar
    3. Asako
    4. La Rosa
    5. Jurepén
    6. Playa del Moro
    7. Ojos negros
    8. Chaneando
    9. Abuelo Juan
    10. Una luna en el agua
    11. Que sí, está buena
    12. 100% Tomás

    Flamenco en un piano
    Introducción de FAUSTINO NUÑEZ

    Transportar la guitarra flamenca al piano, trasponer la armonía de la guitarra, con los seis tonos distribuidos de forma inconfundible, en el arpa de un piano, recrear en fin las seis voces de la reina del flamenco, la guitarra, sobre el teclado del instrumento rey, es una tarea difícil y arriesgada, y el ideal de un buen número de "pianistas flamencos" que han decidido adentrarse en las veredas de la música española y recorrer los caminos múltiples del flamenco. En el caso de JUAN CORTÉS, partiendo del flamenco, se enriquece pronto con el mejor piano de jazz y latinjazz, para regresar a lo jondo por derecho.

    JUAN CORTÉS MARTÍ, de ascendencia valenciana, vino desde Tortosa a recalar en Barcelona y Madrid, juntándose con los mejores del género y, tras unos años regalándonos uno de los toques más flamencos que podemos hoy reconocer en un piano, graba por fin su primer disco, mostrando gran calidad como intérprete y diestro compositor. Alumno entre otros de Chano Domínguez, artífice principal del nuevo piano flamenco, Juan dibuja una armonía con acordes más cercanos a la guitarra flamenca, que aquella de talante más jazzero de su maestro, sintiéndose además arropado por la majestuosa figura de Paco de Lucía, y el estremecedor eco de Camarón.

    El flamenco da con este disco un importante paso adelante, sino escuchen ustedes, por ejemplo… las bulerías Asako, toda una evidencia de dónde nos encontramos, un derroche de aromas al galope del aire buleaero, saltos de sabor que sorprenderán al buen escuchador.

    El toque de Juan Cortés es el resultado de haberse tomado muy en serio el reto, con una rítmica flamenquísima, segura de por donde hay que caminar. Con esas escalas descendentes que retan a los picados más endiablados, usando los modos flamencos con soltura, sin cortapisas, sabiéndolos. Incluso en las Granaínas Abuelo Juan, acompañando el cante de su abuelo (¡ole la buena afinación!) grabado en casa hacia 1972, un experimento feliz de resultado delicioso.

    En total doce números con gran variedad de toques, abren el disco los Tangos del puchero; por bulerías Asako y Una luna en el agua, toda la carne en el asador; el poliritmo del tanguillo bien exprimido en La Rosa; las alegrías Playa del Moro, en Alcocebre (Castellón) donde vive Juan, un toque actualísimo de piano por Cádiz; las poderosas rumbas que titula Que sí, está buena, servidas calientes y en su salsa, rozando en los montunos la densa atmósfera de la timba; y además tres números vaciados en ese gusto nuevo de la música flamenca cuyos principales ingredientes son el aire rítmico de un blues de doce tiempos, montado sobre la clave de soleá por bulerías. Hecho aquí de tres formas: en Chaneando, como homenaje al pianista gaditano, ambientado en los sonidos de la soleá-blues, en Del Mar, un seis por ocho de aroma moruno, y en Ojos negros, haciendo sitio a la improvisación más jazzera en formato de trío, muy flamenco; Por otra parte en Jurepén (sentimiento en caló) la melodía es llevada al trote sobre un ostinato de trémolos, en un estilo que cabalga con soltura por la música clásica española, y que escuchamos también en Del Mar. Como colofón, 100% Tomás, Tomasito acordándose de Lola Flores e inspirado en Diego Carrasco, deja una personal posdata al disco.

    Con Juan, elegidos entre los mejores, su hermano Salva, fenómeno en el cajón y las palmas, Don Tomás Moreno Romero "Tomasito" poniendo calor al discurso, la batería de McGill, allí dónde está la mejor música, el bajo de Pablo Martín, aportando su toque certero, el violín de Bernardo Parrilla, único, el cante de Montse Cortés y El Ciervo, imprescindible aderezo del nuevo flamenco, la flauta y saxo de Jorge Pardo, el reconocido maestro poniendo su arte en el estreno discográfico de este joven músico mucho más que prometedor, la personalísima armónica de Antonio Serrano, el bajo eléctrico de Alain Pérez, tumbando sabroso los aires flamencos, como hace el Piraña en las tumbadoras y la darbuka, la cubanísima trompeta de Machado y el trombón de Carlos Martín, o los pies magníficos de José Maya y María del Mar Martínez, los coros de Samara y Araceli Losada y las palmas de Eduardo Cortés.

    Aquí escuchamos música de la mejor, hecha en España, en ocho días y con el corazón, un soplo de ánimo para tiempos bélicos.

    El Piano. Entre Blancas y Negras



    La música, sea académica, popular o de otro origen, cuenta en el piano con un aliado que puede enriquecer cualquier composición con un amplio abanico de matices sonoros. En su definición técnica más simple, este instrumento, perteneciente a la familia de las cuerdas, consiste en un teclado que al ser accionado impulsa una especie de martillos forrados en fieltro que golpean cuerdas metálicas, produciendo así el sonido.

    Los antecesores inmediatos del piano son el Clavicordio y el Harpiscordio, instrumentos mecánicos cuyos orígenes se remontan a los siglos XII y XIII. Ambos, ya menajaban la idea de estimular las cuerdas a través de algún dispositivo que se antepusiera entre éstas y los dedos del intérprete. Esa así como el Clavicordio, a través de un teclado, "enganchaba" e inmediatamente soltaba la cuerda mediante un clavo o aguja, logrando así su excitación. En el caso del Harpiscordio, las cuerdas vibraban, estimuladas por un plectro (especie de palillo) o la nervadura de plumas de aves. Años y siglos atrás se encontraban "familiares" lejanos, instrumentos cuyas cuerdas se tocaban generalmente con los dedos, como es el caso del dulcémele, el salterio, el monocordio; usado por el filósofo griego Pitágoras para sus estudios sobre los intervalos musicales, y, el más antiguo de todos, la cítara, cuyo origen remonta al año 3.000 antes de Cristo, en África y el sureste de Asia, durante la Edad de Bronce.

    Cómo se llega al Piano Forte
    La creación del primer piano se le atribuye a un constructor de clavicordios italiano, originario de Padua, de nombre Bartolomeo Cristofori. Hacia finales del siglo XVII, Cristofori, quien trabajaba a la orden del duque de Toscana, inició el diseño de un nuevo instrumento similar al Clavicordio y al Harpiscordio, sin embargo, la novedosa propuesta incluía un mecanismo que permitía variar la intensidad con la que se producía el sonido, variando su tono y volumen, según la fuerza aplicada a la cada tecla del instrumento. La revolución que iniciaba Cristofori era clara, el Clavicordio y el Harpiscordio sólo podían producir un sonido estridente, siempre con el mismo volumen, mientras que el nuevo instrumento ofrecía nuevos matices y una amplia capacidad expresiva.

    Haciendo referencia a su capacidad de producir sonidos de diferentes intensidades, Cristofori bautizó su creación como Piano Forte, que en español se traduce en "Suave Fuerte". Con el pasar del tiempo la palabra Piano se impuso y el nombre se simplificó.

    Se estima que la aparición formal del Piano Forte de Cristofori ocurre durante el primer decenio del siglo XVIII. Posteriormente, el creador italiano construiría tan sólo dos pianos. Del trío de instrumentos uno se conserva en el Museo Metropolitano de Arte de New York.

    Cumplido el primer cuarto de siglo del XVIII se multiplica el interés por la construcción de pianos. Gottfried Silbermann, un fabricante de orgános de Freiberg, en Sajonia, sigue los pasos de Cristofori. Tras algunas solicitudes del compositor Johan Sebastián Bach, Silbermann suma algunas modificaciones al instrumento ideado por Cristofori. Po su parte, Johann Andreas Stein, discípulo de Silbermann, añade nuevas mejoras al instrumento e impulsa lo que se conocería como la escuela vienesa de piano, que posteriormente sería ampliamente reconocida por Wolfgang Amadeus Mozart.

    Demás discípulos de Silbermann tomaron otros rumbos, llegando a Londres, donde tras aplicar notorias modificaciones al modelo de Cristofori terminaron diseñando lo que se convertiría en el "Mecanismo inglés".

    A su vez, en geografía francesa, Sébastien Érard fundó otra escuela para la construcción de pianos, ya hacia finales del siglo XVIII. Mientras tanto, cruzando el Atlántico, se construía el primer piano americano, en la ciudad de Filadelfia.
    Culminando el XVIII e iniciando el XIX se amplía enormemente la producción y aparecen numerosas modificaciones que se mantienen hasta nuestro días. En 1795, William Stodart construye en Londres el primer piano vertical. Durante las tres primeras décadas del XIX, Érard continúa su trabajo en Francia, donde patenta sus mecanismos de repetición simple, de pedales y de doble repetición.

    Hacia 1830 se crean, una en Austria y otra en Estados Unidos, dos de las más grandes fábricas, que se encuentran actualmente entre las más reconocidas. Ignaz Bösendorfer funda su fábrica en el país europeo, mientras que el alemán Heinrich Steinweg da vida en Nueva York a Steinway and Sons. También destacan, en Alemania, las factorías de Carl Bechstein, asentada en Berlín, y la de Julius Blüthner, en Leipzig.

    Steinway diseña y construye a mediados del siglo XIX el piano vertical moderno y años después perfecciona el pedal Sostenuto. Paralelamente, Blüthner patenta un sistema que incrementa la resonancia del instrumento sumando una cuarta cuerda a cada grupo de éstas.

    Desde el Piano Forte de Cristofori hasta los pianos modernos se han ideado numerosas modificaciones y mejoras, sin embargo, siempre manteniéndose el principio del italiano, que permite producir sonidos de distinta intensidad, tanto suaves como fuertes.

    La actividad artística
    En 1732, tras poco años de aparecer el Piano Forte, se dan a conocer las 12 Sonatas de Giustini, las primeras composiciones específicas para el entonces novedoso instrumento.

    En 1762, Henry Walsh ofrece en Dublin el primer concierto de piano que se conoce a lo largo de la historia.

    Las capacidades expresivas del piano abren infinitas posibilidades y recursos a los creadores. Lo demuestran obras como las sonatas para piano Opus 2 de Muzio Clementi, presentadas en 1773.

    Las grandes composiciones no tardan. Inevitablemente se asocia al instrumento a un necesario virtuosismo. Compositores crearon e interpretaron, deleitando durante el XVIII y XIX Wolfgang Amadeus Mozart, Ludwing van Beethoven, Frédéric Chopin y Franz Liszt. Robert Schumann tenía en su esposa, la alemana Clara Schumann, a su mejor intérprete. El ruso Anton Grigórievich Rubinstein dominó y cerró la escena del XIX. El polaco Ignacy Jan Paderewski, los polaco-estadounidenses Josef Hofmann y Arthur Rubinstein y la venezolana María Teresa Carreño ofrecieron su talento a lo largo del mundo durante el inicio del siglo XX. Posteriormente ha sido un numeroso grupo de compositores e intérpretes, entre ellos el ruso Serguéi Rajmáninov, el austríaco Artur Schnabel, el alemán Walter Gieseking, el español Ricardo Viñes, la brasileña Guiomar Novaes, los soviéticos Emil Gilels y Sviatoslav Richter, el chileno Claudio Arrau, el checo Rudolf Serkin, el soviético Vladimir Horowitz, la española Alicia de Larrocha, el controversial anglo-austríaco Alfred Brendel, el canadiense Glenn Gould, los estadounidenses Van Cliburn y Murray Perahia y el soviético Vladimir Ashkenazy.
    [ | ENLACES | ] Steinway & Sons
    Bösendorfer Fotografías tomadas de:

    http://www.baldwinpiano.com